A través de soluciones tecnológicas de bajo costo y planes de alfabetización digital, el sector AgTech optimiza los procesos productivos, garantizando una gestión de recursos más sostenible y el fortalecimiento del desarrollo local.
Tradicionalmente, la agricultura de precisión se asociaba casi exclusivamente a la soja y el maíz de la zona núcleo. Sin embargo, el INTA, a través de sus grupos AgTech, está rompiendo este paradigma al digitalizar las producciones emblemáticas del NOA y NEA: tabaco, caña de azúcar y yerba mate.
Históricamente, el concepto de agricultura de precisión y la adopción de herramientas AgTech parecían un patrimonio exclusivo de la Pampa Húmeda. El despliegue de sensores, mapas de rendimiento y dosis variables se concentraba en la escala masiva de los cultivos extensivos como la soja y el maíz. Sin embargo, este escenario está cambiando drásticamente.
El INTA, mediante sus proyectos regionales, ha comenzado a romper este paradigma, demostrando que la digitalización no es una cuestión de escala geográfica, sino de adaptabilidad tecnológica. Hoy, el norte argentino es el laboratorio donde los cultivos industriales están redefiniendo su eficiencia.
Bajo la coordinación de Gabriela Tallarico, estos proyectos buscan transformar datos en decisiones estratégicas para mejorar la eficiencia y la sostenibilidad en fincas que, hasta hace poco, se mantenían bajo métodos tradicionales.
Tres cultivos, tres transformaciones digitales
La integración de herramientas de vanguardia está permitiendo avances específicos según las necesidades de cada región:
Casos de éxito regional
1. Caña de Azúcar (Tucumán)
En el INTA Famaillá, la prioridad es la democratización tecnológica. Utilizando sensores de bajo costo montados en drones, los productores pueden realizar una fertilización nitrogenada por dosis variable. Además, en colaboración con la Universidad Nacional de Catamarca, se detectan fallas de brotación de forma temprana, asegurando un rendimiento óptimo desde el inicio del ciclo.

2. Yerba Mate (Misiones)
El enfoque en la EEA Cerro Azul combina la alta tecnología con la formación humana. Mientras se desarrollan mapas de gestión espacial para la cosecha, el Taller Itinerante de Alfabetización AgTech recorre la provincia. El objetivo es claro: reducir la brecha digital y que los pequeños productores aprendan a usar asistentes virtuales y sistemas georreferenciados.
3. Tabaco (Salta)
En el Valle de Lerma, el INTA Salta y COPROTAB están llevando la inteligencia artificial al campo. Mediante el modelo de segmentación SAM y redes neuronales, se procesan imágenes aéreas para identificar plantas individuales y evaluar su salud. Esto está dando lugar a una aplicación de alerta temprana que permitirá un monitoreo predictivo y autónomo.
El futuro: Competitividad y transferencia
Para el INTA, la tecnología es solo una parte de la ecuación. El verdadero motor del cambio es la transferencia de conocimiento. Como señala Tallarico, el desafío final es que estas herramientas se consoliden como una estrategia de formación adaptada a cada contexto local, garantizando que la digitalización fortalezca definitivamente la competitividad del norte argentino.




