El avance de la cosecha gruesa volvió a poner en tensión la logística del principal polo exportador del país. En los últimos días, más de 6000 camiones diarios colapsaron los accesos al cordón agroindustrial del Gran Rosario, generando demoras y largas filas en los principales corredores viales de la región.
El fenómeno coincide con el fuerte ingreso de soja a las terminales portuarias, en un contexto de producción récord. Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, la campaña 2025/26 alcanzaría los 160 millones de toneladas, lo que explica la magnitud del movimiento.
La escena se repite: filas interminables de camiones en rutas clave como la nacional 11, la autopista Rosario–Santa Fe, la A012 y las rutas 10 y 91. Los puntos más críticos se concentran en los accesos a San Lorenzo y Puerto General San Martín, donde el tránsito pesado actúa como cuello de botella hacia las terminales del Up-river.
Desde la Agencia Provincial de Seguridad Vial advirtieron que el flujo actual es inusualmente alto para esta etapa del año. El repunte se explica, en gran medida, por el efecto acumulado tras las lluvias de los últimos días, que frenaron la cosecha en amplias zonas productivas. Con la mejora del clima, la reanudación de la trilla generó un ingreso masivo y simultáneo de camiones, provocando un “efecto embudo” en los accesos portuarios.
Los datos reflejan la magnitud del fenómeno. Solo el 28 de abril, más de 5500 camiones se encontraban en playas de descarga, un 22% más que en la misma fecha del año pasado. La soja concentra la mayor parte del flujo: representa cerca del 76% de las unidades, con más de 4000 camiones, y muestra un crecimiento interanual significativo.
En el acumulado del año, el ingreso de camiones ya supera las 375.000 unidades, un 28% más que en igual período de 2025. Solo en abril se contabilizan más de 90.000 vehículos, con un fuerte salto en los envíos de soja, que prácticamente duplicaron los registros del mes anterior.
En el primer cuatrimestre del año, las exportaciones de granos y derivados alcanzaron unas 40 millones de toneladas, superando en un 11% el récord previo. El maíz, con embarques récord, y el girasol, con un crecimiento inédito en exportaciones, también aportan al intenso movimiento.
Para ordenar el ingreso de camiones, el gobierno de Santa Fe implementó el sistema Stop 5.0, que asigna turnos y franjas horarias a los transportistas. Actualmente, alrededor del 90% de los vehículos llega con turno asignado. El esquema incluye un anillo de control de 30 kilómetros y sanciones para quienes incumplan las condiciones.
El Gran Rosario concentra más del 70% de las exportaciones agroindustriales del país, lo que lo convierte en un nodo clave, pero también vulnerable ante estos picos de actividad. La fuerte dependencia del transporte por camión, junto con la limitada infraestructura vial y de almacenamiento, hace que cada campaña récord se traduzca en tensiones logísticas.
Desde el sector anticipan que la situación podría normalizarse gradualmente a medida que las terminales absorban el volumen acumulado. Sin embargo, el ingreso de soja recién comienza a intensificarse y se espera que alcance su punto máximo en mayo, por lo que la presión sobre los accesos portuarios podría mantenerse en las próximas semanas.




