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En la temporada más cálida del año, con la activación del calor y las lluvias, el cultivo de la rúcula puede ser una gran alternativa para sumar a la huerta. En esta entrada te enseñamos todo sobre el cultivo de esta.

La rúcula es un vegetal muy utilizado dentro del plano culinario, su preparación es muy empleada en ensaladas, como así también en platos calientes. Como fuente de alimentación aporta beneficios bastante destacados, ya que posee propiedades curativas y estimulantes: depurativas, diuréticas, afrodisíacas  y tonificantes.  Entre otros vegetales de hoja, la rúcula se destaca por su mayor contenido de fibras, hierro y Vitamina C.

Esta planta podes tenerla todo el año en la huerta, y si no contás con suficiente espacio, puedes tenerla en cajones, macetas o canteros. Con sus respectivos cuidados, como toda planta, no tendrás ningún tipo de problema en cultivarla en casa.

El cultivo

Este cultivo se adapta muy bien a toda estación del año, si bien lo óptimo es iniciar el cultivo en primavera, aprovechando los días más húmedos y cálidos, lo cierto es que durante los 12 meses puedes tenerla entre los vegetales que te decidas a sembrar. La planta de rúcula desarrollada, posee entre 5 y 7 hojas de tamaño variable, que pueden llegar a medir hasta 25 centímetros de largo por 7 de ancho. 

La planta puede cultivarse muy bien el en el exterior, o bien en invernaderos cerrados, si bien este ejemplar prefiere días cálidos y más húmedos, tolera bien el frío en temporada de otoño- invierno. Aunque durante la época de floración, en primavera, el mismo florecimiento perjudica la calidad de la planta.

Semillas e iniciación

Si vas a cultivar rúcula desde la semilla, lo ideal es proceder al secado de la semilla una vez que estas caen de la vaina al suelo. Una vez que obtengas las semillas, el proceso para su secado es rápido, y puedes realizarlo entre los pliegues de papel de diario, conservándola en un lugar seco y oscuro por algunos días. 

Las semillas germinan de manera rápida, en cualquier época del año, sobre todo en periodos cálidos, donde la temperatura suele rozar los 25º C a 27° C. 

Una vez que tengas las semillas listas para plantar, con una tierra bien abonada y húmeda, tendrás que hacer pequeños agujeros de no más de 2 centímetros en el suelo y disponerlas en hileras con unos 20 cm de separación

Ciclo del cultivo

Normalmente se trata de un vegetal que inicia su periodo de germinación y desarrollo de manera rápida, en un ciclo es muy corto, entre 20 a 50 días.  Cuando tengas las rúculas ya bien desarrolladas y estén listas para ser cosechada, la manera correcta se realiza con raíz o por cortes sobre la base del tallo, sobre hojas de 10 a 15 cm. De por si la planta tiene muy buena capacidad de rebrote, al igual que la lechuga, lechuguín, acelga y la espinaca, o sea, dejando el tronco con raíz en tierra, esta volverá a generar hojas nuevas en cuestión de 2 semanas o 3. 

Cuidados del cultivo

Siempre mantener un riego moderado, dependiendo de la temperatura ambiente y la necesidad de la planta, evitando exceso de agua, para no generar encharcamiento o barro, lo que podría provocar efectos de pudrición en la raíz y tallo. Lo ideal es lograr humedad en tierra. Un buen drenado es lo más recomendable para que el riego sea efectivo y no excesivo.

Cuidar a la planta de las heladas o bajas temperaturas en época de invierno, incluso de las heladas tardías en primavera. También se tendrá que tener vigilancia en el caso de la presencia de plagas en distintas estaciones del año.

Mantener el control de maleza invasiva o malas hierbas, que son muy frecuentes en época de humedad, con la llegada de las lluvias en primavera-verano.

Con información de: https://supercampo.perfil.com/

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