La campaña 2026/27 comenzó con una intención de siembra de 3 millones de hectáreas y un avance de implantación superior al promedio histórico. La industria también acelera, mientras crece la demanda internacional.
La cadena girasolera argentina inicia la campaña 2026/27 con un escenario favorable. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se prevé sembrar 3 millones de hectáreas, un 5,3% más que en el ciclo anterior.
El avance de las labores también marca un buen ritmo: ya se implantó el 23,4% del área proyectada, unas 701.000 hectáreas, 5,1 puntos porcentuales por encima del promedio histórico para esta fecha.
Diferencias entre regiones
El avance es dispar según las zonas productivas. El NEA lidera con el 94% de la superficie implantada, mientras que el Centro-Norte de Santa Fe alcanza el 50%. En otras regiones, las tareas recién comienzan.
Las proyecciones sobre la cosecha final presentan diferencias. El USDA estima 8 millones de toneladas, mientras que Oil World calcula 6,4 millones, sobre una superficie de 3,12 millones de hectáreas y un rendimiento promedio de 2,05 toneladas por hectárea.
Molienda y exportaciones, en alza
La industria aceitera también muestra un fuerte dinamismo. En marzo se registró un récord mensual de molienda, con 567.144 toneladas.
Entre enero y julio de 2026, el crushing acumuló 3,42 millones de toneladas, un 25,4% más que durante el mismo período de 2025.
Este crecimiento tuvo impacto directo en las exportaciones. De acuerdo con datos del Consejo Agroindustrial Argentino elaborados a partir del INDEC, el complejo girasolero generó US$ 2.419,4 millones entre enero y julio, el doble que un año atrás (+100,1%). Así, representa el 7,6% de las exportaciones agroindustriales.
Una demanda mundial que acompaña
El escenario internacional también resulta favorable. El USDA proyecta una producción mundial de girasol de 63,55 millones de toneladas, un crecimiento del 15,4%, impulsado principalmente por la recuperación de Ucrania, Rusia y la Unión Europea.
La molienda global crecería 13,3%, hasta 56,53 millones de toneladas, mientras que el consumo mundial de aceite de girasol avanzaría un 13%.
Con más superficie y una industria que incrementa su procesamiento, el desafío para Argentina estará ahora en el desarrollo del cultivo y en los rindes que finalmente permita alcanzar la campaña, en un contexto climático que todavía plantea interrogantes.




