El trigo y el exceso de humedad en la región núcleo. ¿Es para preocuparse?

El estado de las reservas hídricas en los lotes de trigo presentó marcados contrastes durante la última semana. Mientras las abundantes precipitaciones provocaron un significativo aumento de los excesos de humedad en la región del Litoral, el panorama general para el cereal continúa siendo favorable en gran parte del país.

De acuerdo con el último informe elaborado por la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), el panorama climático de la última semana estuvo marcado por fuertes oscilaciones térmicas y una significativa reconfiguración de las reservas hídricas en las principales regiones productivas del país. El organismo evaluó la evolución de la humedad disponible en el primer metro del perfil del suelo entre el 13 y el 19 de julio, período en el que las intensas precipitaciones registradas en el noreste argentino generaron cambios importantes en la condición hídrica de numerosos lotes agrícolas.

Uno de los aspectos más destacados del relevamiento fue el fuerte incremento de las áreas con excesos hídricos en las provincias de Corrientes y Entre Ríos, especialmente en los sectores ubicados al este de ambas jurisdicciones. Según explicó la ORA, este fenómeno fue consecuencia directa de los importantes acumulados de lluvia registrados durante la semana, que provocaron una rápida saturación de los suelos y modificaron sustancialmente las condiciones de los cultivos implantados.

«El cambio más importante respecto de la situación de la semana pasada es el aumento del área clasificada con excesos hídricos en Corrientes y Entre Ríos», indicó el organismo. Entre los registros pluviométricos más elevados se destacaron 92 milímetros en Paso de los Libres, 82 milímetros en Monte Caseros y 48 milímetros en Concordia, valores que explican el marcado deterioro de la capacidad de drenaje en amplias zonas de la región.

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Sin embargo, el comportamiento climático fue muy dispar en el resto del territorio nacional. Mientras el Litoral recibió abundantes precipitaciones, otras regiones agrícolas atravesaron una situación opuesta. En provincias como Córdoba y La Pampa, donde las lluvias resultaron escasas o prácticamente nulas, comenzaron a observarse leves procesos de desecamiento superficial, con una reducción gradual de las reservas de humedad que en algunos sectores descendieron hasta niveles considerados regulares.

Por su parte, Buenos Aires mantuvo una situación relativamente estable desde el punto de vista hídrico, con escasas modificaciones respecto de la semana anterior. El informe señala que únicamente se observó una leve disminución de las áreas que presentaban reservas excesivas, sin que ello represente un riesgo para el desarrollo de los cultivos de invierno.

A pesar de las diferencias regionales, la evaluación general continúa siendo positiva para la campaña triguera. De hecho, uno de los datos más alentadores del reporte es que no se registran áreas afectadas por sequía a nivel nacional y son muy limitadas las superficies con reservas hídricas escasas, una condición que favorece el establecimiento y crecimiento inicial del cereal en gran parte del país.

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La evolución de la humedad de los suelos estuvo acompañada además por un escenario de marcados contrastes térmicos, reflejando la fuerte variabilidad atmosférica que caracterizó a la semana. Mientras que en el norte argentino se registraron temperaturas máximas superiores a los 35 °C, en amplias regiones del centro y sur del país persistieron condiciones invernales rigurosas, con jornadas de intenso frío y registros térmicos significativamente inferiores a los valores normales.

Este comportamiento extremo de las temperaturas, combinado con la distribución desigual de las precipitaciones, configura un escenario climático dinámico que continuará siendo determinante para la evolución de los cultivos durante las próximas semanas. No obstante, el balance hídrico actual sigue siendo ampliamente favorable para el trigo, consolidando perspectivas alentadoras para el desarrollo de la campaña 2025/26.

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