Helicicultura: criadero de caracoles en casa

La helicicultura es un emprendimiento que ya sea porque te gusta este animal o porque quieres comerlos o venderlos para alimento, hay pasos a seguir para la cría de caracoles en casa que necesitas saber.

Los caracoles siempre han estado presentes en la vida de la humanidad, no solo como elemento nutritivo sino como representación de dioses, movimientos artísticos, tradiciones o incluso siendo usados para la medicina.

Es un molusco gasterópodo, lo que significa que su cuerpo esta cubierto por un caparazón duro que le sirve de protección. Aunque no tienen patas, la parte del cuerpo que arrastran para desplazarse se llama pie.

En su cabeza hay dos tentáculos que, a diferencia de lo que muchos piensan (creen que tienen que ver con la vista), son los responsables del sentido del tacto, mientras que otros dos más pequeños lo son del olfato.

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La helicicultura se dedica a la cría de caracoles en cautiverios con fines comerciales, tanto la cría como engorde de estos moluscos pueden ser intensivos (en criaderos cerrados) o extensivos (a cielo abierto).

En la Argentina existen dos especies comestibles: Helix aspersa o Otala Láctea.

Mercados 

Su consumo abarca la venta del caracol vivo, congelados, en conservas y también elaborados, listos para su consumo. Existen subproductos del caracol, como, por ejemplo, el parte de caracol, baba de caracol (industria farmacéutica y cometica) y el caviar de caracol (huevos curados en salmuera).

Respecto a los mercados, los países de mayor poder adquisitivo son los mayores consumidores de caracol, por ejemplo, Francia es el primer consumidor lo sigue Italia y España. En dichos países que tradicionalmente han sido grandes consumidores, la demanda muestra una tendencia creciente en el consumo por habitante.

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Por otro lado, un mayor grado de sofisticación gastronómica y la búsqueda de diversidad por parte de ciertos grupos de consumidores, hacen que los platos preparados a base de caracoles se difundan en naciones donde el consumo de estos moluscos no ha sido tradicional, como ser Estados Unidos, Alemania, Países Bajos o Japón.

De esta manera, se presenta un panorama propicio para la producción de caracoles y su comercialización, sumado a que la desaparición del hábitat natural de estos moluscos, en muchos países, unido a una captura exhaustiva, reduce la oferta de caracoles silvestres.

Además, generalmente los compradores son acopiadores que se dedican al terminado del producto, es decir, procesarlos, exportarlos o bien, reproducción y engorde, todo ello propicia la explotación en Argentina de la cría de caracoles que según la época del año en que se realiza la venta, interviene en distintas cotizaciones en el mercado internacional, dependiendo también del nivel de procesamiento, la calidad, la especie y el volumen según el lugar de destino.

Creá tu granja de caracoles en tu casa

Es muy importante contar con un lugar con las condiciones apropiadas para mantenerlos vivos y que puedan reproducirse adecuadamente.

Se necesitan los siguientes materiales:

  • Recipiente: donde colocar los caracoles (pecera, caja de plástico grande, etc.).
  • Malla anti fuga: puede ser un tejido tipo mosquitero, para mantener la temperatura adecuada se debe utilizar una luz ultravioleta.
  • Techo: lo ideal es la media sombra.
  • Colocar un recipiente con tierra: allí van a colocar los huevos.
  • Colocar un recipiente con agua: requieren de una buena hidratación ya que su gran porcentaje de su cuerpo es agua.
  • Comida: vegetales de hoja, zanahoria, cascara de huevo para el aporte de calcio.

Para un ambiente más natural se debe añadir ramas y piedras.

Para lograr una mayor reproducción se recomienda un ambiente seguro ya que lo caracoles son muy delicados y una fuerte exposición al sol dañaría inmediatamente su caparazón, por tal motivo, el ambiente debe ser muy húmedo para generar un hábitat adecuado.

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