Manisur pidió su propia quiebra y deja en vilo a una de las principales empresas maniseras de Córdoba

Con 33 años de trayectoria, 90 trabajadores y presencia en mercados de Europa, Asia y América, la firma de Santa Eufemia declaró ante la Justicia una situación de insolvencia “definitiva e irremediable”.

Manisur S.A., una empresa cordobesa dedicada al procesamiento y exportación de maní, solicitó su propia quiebra ante la Justicia de La Carlota. La compañía, fundada en 1992 en Santa Eufemia, presentó un cuadro financiero que, según surge de la documentación judicial, volvió inviable la continuidad de sus operaciones.

La firma declaró un pasivo de $20.337 millones frente a activos valuados en $15.472 millones. A esto se suma el resultado negativo de su último ejercicio, cerrado el 28 de febrero de 2026, que arrojó una pérdida de $6.811 millones y dejó el patrimonio neto en terreno negativo por unos $4.865 millones.

La situación no se limita a un problema contable. Manisur se encuentra actualmente sin actividad productiva, sin materia prima y sin financiamiento suficiente para retomar sus operaciones. Además, mantiene deudas con proveedores y trabajadores y enfrenta compromisos de exportación que ya no pudo sostener.

Los números del último balance reflejan la profundidad de la crisis

Durante el ejercicio, Manisur registró ventas por $11.413 millones, mientras que el costo de las mercaderías vendidas alcanzó los $16.890 millones.

La diferencia generó un resultado bruto negativo de $5.476 millones. A esa pérdida se sumaron gastos de comercialización por $1.626 millones y gastos administrativos por otros $179 millones.

La empresa también arrastraba resultados negativos de ejercicios anteriores por $11.730 millones.

El pedido de quiebra llegó además antes del vencimiento de una nueva obligación concursal. Manisur había atravesado una crisis previa y conseguido un acuerdo preventivo homologado judicialmente, que le permitió continuar operando y cumplir con las cuotas correspondientes hasta 2025.

Sin embargo, la compañía sostuvo ante la Justicia que la acumulación de factores adversos durante el último ejercicio hizo imposible mantener ese esquema. En particular, indicó que no contaba con recursos para afrontar la cuarta cuota del acuerdo, cuyo vencimiento estaba previsto para el 10 de octubre de 2026.

El conflicto por 8.000 toneladas de maní

Uno de los principales factores que aparecen en la presentación judicial está relacionado con una disputa entre accionistas y el abastecimiento de materia prima.

A comienzos de 2026, Manisur había acordado con El Socorro la entrega de aproximadamente 8.000 toneladas de maní para su procesamiento y posterior comercialización. Ese volumen era considerado necesario para afrontar la temporada y sostener la actividad de la planta.

Sobre la base de ese compromiso, la empresa realizó el mantenimiento de sus instalaciones, contrató trabajadores temporarios, firmó contratos de exportación y obtuvo prefinanciaciones por unos US$350.000.

Sin embargo, según la documentación presentada ante la Justicia, cuando llegó el momento de entregar el producto, El Socorro comunicó que el maní comprometido sería destinado a cubrir obligaciones propias.

La consecuencia fue inmediata: Manisur quedó sin el volumen de materia prima previsto para operar, perdió una fuente de financiamiento y quedó expuesta frente a compromisos comerciales que ya no podía cumplir.

La compañía tampoco logró reemplazar ese abastecimiento mediante compras a terceros. Según sostiene la presentación, la desvinculación de Nuttin —accionista de Manisur con el 27,71% del capital— generó desconfianza entre productores y dificultó la posibilidad de conseguir materia prima alternativa.

La crisis impacta sobre una compañía que durante más de tres décadas construyó una estructura productiva integrada.

Manisur desarrollaba actividades que iban desde la multiplicación de semillas y la producción agrícola hasta el almacenamiento, acondicionamiento, selección y exportación del maní.

Su producción tenía llegada a mercados de la Unión Europea, Reino Unido, Australia, Estados Unidos, Canadá, China y distintos países de América Latina.

La empresa está ubicada en Santa Eufemia, en el departamento Juárez Celman, a unos 240 kilómetros de la ciudad de Córdoba y en una de las principales zonas productoras de maní del país.

90 trabajadores y preocupación en Santa Eufemia

El impacto laboral es uno de los puntos que genera mayor preocupación. Manisur cuenta con alrededor de 90 empleados y constituye una de las principales fuentes de trabajo de Santa Eufemia, una localidad de aproximadamente 2.500 habitantes.

Antes de presentar la solicitud de quiebra, la empresa ya había tomado medidas para reducir su estructura. La temporada de 65 trabajadores de prestación discontinua fue finalizada anticipadamente, con reserva de sus puestos, mientras que el resto del personal sufrió una reducción de la jornada laboral.

Al momento de la presentación judicial, la compañía se encontraba sin actividad productiva y atravesaba una situación de cesación de pagos.

La urgencia también alcanzó a la infraestructura. Manisur informó que mantiene facturas de electricidad pendientes por montos significativos y advirtió que un eventual corte del suministro podría dejar sin funcionamiento las cámaras de seguridad de la planta.

Por ese motivo, solicitó que se informe de inmediato a la sindicatura y que se disponga una constatación judicial del estado de las instalaciones, incluyendo documentación fotográfica.

La decisión de recurrir a la Justicia no fue presentada como el primer camino elegido por la compañía. Según el acta de la Asamblea General Ordinaria N° 36, celebrada el 8 de septiembre de 2026, durante los meses previos se analizaron distintas alternativas para intentar mantener la actividad.

Entre ellas estuvieron la incorporación de nuevos inversores o accionistas, la búsqueda de asociaciones productivas, la posibilidad de trabajar a fasón, la obtención de nuevas líneas de financiamiento y distintas alternativas para garantizar el abastecimiento de maní, sin embargo ninguna prosperó.

Ante ese escenario, los accionistas resolvieron por unanimidad que no existía una alternativa razonable y viable para evitar la insolvencia y autorizaron al directorio, encabezado por Axel Claudio Gerbaudo, a iniciar el procedimiento de quiebra.

La documentación presentada incluye, entre otros elementos, el acta de la asamblea, el detalle del personal, la nómina de accionistas y la información correspondiente a las deudas fiscales e impositivas.

Con el pedido de propia quiebra, queda ahora en manos de la Justicia determinar los próximos pasos sobre los activos, los acreedores y la continuidad o liquidación de la estructura productiva. Para Santa Eufemia, el proceso representa además la posible pérdida de una empresa que durante 33 años formó parte de la cadena manisera cordobesa y llegó a colocar producción argentina en algunos de los principales mercados internacionales.

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