La crisis que atraviesa la industria del neumático en Argentina suma un nuevo capítulo. La fabricante italiana Pirelli decidió suspender durante una semana toda la actividad de su planta ubicada en Merlo, provincia de Buenos Aires, y avanzar con una reorganización de su esquema productivo.
La compañía informó que la fábrica permanecerá paralizada entre el 15 y el 21 de junio, una medida que alcanzará a la totalidad de sus operaciones y que forma parte de un plan para adecuar los niveles de producción a las condiciones actuales del mercado.
La decisión se produce en un contexto de fuerte retracción del sector. Según trascendió, la baja en las ventas afecta tanto al mercado de reposición como al segmento de equipamiento original, es decir, los neumáticos que se destinan directamente a las terminales automotrices para la fabricación de vehículos.
Desde la empresa señalaron que los cambios apuntan a construir una estructura operativa más eficiente y sostenible frente a los desafíos que presenta actualmente el negocio.
La suspensión de actividades no es una medida aislada. Semanas atrás, durante el fin de semana largo de mayo, la firma ya había frenado parcialmente su producción por razones similares, aunque garantizando el pago de salarios.
Además del parate programado, Pirelli implementará modificaciones en la organización de los turnos a partir del segundo semestre del año.
La planta dejará de operar bajo el esquema de producción continua durante los siete días de la semana y pasará a trabajar únicamente de lunes a viernes. El cambio impactará especialmente sobre unos 150 operarios que actualmente realizan tareas los fines de semana y perciben adicionales salariales por esas jornadas.
Desde la organización gremial sostienen que la modificación del sistema de trabajo requiere una evaluación detallada y anticiparon que elaborarán informes para los trabajadores una vez que cuenten con toda la documentación vinculada al nuevo esquema operativo.
Un sector en plena transformación
La situación de Pirelli refleja las dificultades que atraviesa actualmente la industria nacional del neumático. La combinación de una menor demanda interna, la desaceleración de la producción automotriz, la caída de las exportaciones y el crecimiento de las importaciones obligó a las empresas a revisar sus niveles de actividad.
La planta de Merlo, una de las más importantes de la compañía en Sudamérica, llegó a producir más de cinco millones de neumáticos por año en sus momentos de mayor actividad. Sin embargo, los volúmenes actuales se encuentran muy por debajo de esos registros. De acuerdo con datos sectoriales, mientras que años atrás la producción diaria rondaba las 18.000 cubiertas, actualmente oscila entre las 3.500 y 4.000 unidades.
En este escenario, las compañías buscan adaptarse a un mercado más pequeño y competitivo, evitando la acumulación de stock y ajustando sus estructuras a una demanda que todavía no logra recuperar los niveles de años anteriores.




