El sistema de monitoreo agrícola ha confirmado la presencia de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) en diversos lotes del norte cordobés. Ante este escenario, especialistas recomiendan intensificar los controles frecuentes para evaluar la densidad poblacional de la plaga.
La detección temprana es clave para mitigar el riesgo de transmisión del complejo de enfermedades del achaparramiento, que puede comprometer seriamente el rendimiento de la campaña.
La Agencia de Extensión Rural del INTA Jesús María confirmó la aparición de los primeros focos de la chicharrita del maíz en la región. Las condiciones climáticas del verano y el progreso de las siembras tardías han creado un ambiente propicio para el desarrollo del insecto. Según el último reporte de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, el escenario actual exige una vigilancia activa: la consigna para los productores es «ocuparse antes que preocuparse», manteniendo el control constante de los lotes.
Confirman detecciones en el área de influencia de Jesús María
La Agencia de Extensión Rural (AER) INTA Jesús María confirmó la detección del vector Dalbulus maidis en un lote de la zona, con una prevalencia inicial del 0,5%. Este hallazgo coincide con los datos de la Red Nacional de Monitoreo, que ya advierte sobre incrementos poblacionales en la región Centro-Norte, área que abarca gran parte de Córdoba.
Según el último informe de la Red, el panorama regional es heterogéneo: el 58% de las localidades aún no registra presencia del insecto, mientras que un 29% ya presenta capturas bajas (en un rango de 1 a 4 adultos por trampa). Estas cifras marcan el inicio de una fase de vigilancia activa para los productores locales.
El INTA Jesús María insta a los productores a realizar monitoreos técnicos detallados. Dado que existen especies de chicharritas no patógenas en el campo, una observación visual superficial podría llevar a decisiones de manejo erróneas.
Desde la entidad advierten que un error en la identificación del insecto no solo es un golpe al bolsillo, sino también al ecosistema: realizar aplicaciones innecesarias de insecticidas elimina a los enemigos naturales de las plagas y genera gastos operativos totalmente evitables.

Recomendaciones de monitoreo (AER INTA Jesús María)
Aunque la prevalencia inicial en la región es baja (apenas un 0.5%), los técnicos de la AER INTA Jesús María subrayan la importancia de no bajar la guardia y realizar una identificación exhaustiva en cada lote.




