Tras la quiebra de SanCor seis empresas buscan quedarse con las plantas y dos son cordobesas

A poco más de un mes de que la Justicia decretara la quiebra de SanCor, comenzaron a aparecer los primeros interesados en avanzar sobre las plantas industriales y los activos de la histórica cooperativa láctea.

Según informó el gremio ATILRA, ya son seis las empresas que participan del proceso y dos de ellas tienen base en Córdoba.

La primera reunión oficial con potenciales compradores se realizó en la sede central de Sunchales y fue supervisada por el Juzgado Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, que lleva adelante el proceso judicial tras la quiebra de la compañía.

El encuentro tuvo como objetivo presentar el estado actual de la empresa y avanzar en los lineamientos para una futura venta de plantas, marcas y activos productivos, mientras continúa la explotación limitada de algunas unidades industriales.

Entre las firmas interesadas aparecen dos empresas cordobesas vinculadas históricamente a la industria láctea y a la cuenca productiva de la provincia.

Una de ellas es Elcor, reconocida nacionalmente por la marca Tonadita. La empresa nació en Villa María y logró expandirse desde la producción de manteca hacia distintos segmentos de alimentos y derivados lácteos.

En los últimos años, la compañía consolidó presencia en todo el país y también desarrolló vínculos industriales con plantas de SanCor, lo que le otorga una posición estratégica dentro del actual proceso de venta.

La otra firma cordobesa interesada es Punta del Agua S.A., una empresa que creció dentro de la cuenca lechera provincial con fuerte desarrollo en quesos y derivados.

La compañía fue ampliando su capacidad industrial y ganó espacio dentro del mercado lácteo regional, manteniendo además relaciones productivas previas con la cooperativa hoy quebrada.

Gigantes del sector también siguen el proceso

Además de las firmas cordobesas, en la reunión participaron otras empresas vinculadas a la industria alimenticia y agroindustrial.

Entre ellas estuvo Savencia, uno de los grupos lácteos más importantes del mundo y con fuerte presencia en el negocio quesero internacional. La compañía ya opera en Argentina y su posible desembarco sobre activos de SanCor genera expectativa dentro del sector por el impacto que podría tener sobre el mercado local.

También apareció Adecoagro, uno de los principales grupos agroindustriales de la región, con inversiones en producción de alimentos, energía y tambos. El interés de la empresa alimenta las versiones sobre una posible expansión dentro del negocio lácteo argentino.

Otra de las firmas presentes fue La Tarantela, que analiza oportunidades dentro del proceso de adquisición de activos y plantas industriales.

La posibilidad de una oferta con capital internacional suma un nuevo actor al escenario abierto tras la quiebra y aumenta las expectativas sobre el futuro de las plantas industriales, las marcas y la estructura productiva que aún conserva SanCor.

El proceso judicial se encuentra encabezado por el juez Marcelo Gelcich, quien actualmente supervisa la continuidad operativa parcial de la empresa mientras se avanza en la definición del destino de los activos.

Dentro del sector lácteo existe expectativa por el impacto que podría tener el eventual ingreso de nuevos jugadores sobre la estructura industrial argentina, especialmente en regiones vinculadas históricamente a la producción lechera como Córdoba y Santa Fe.

La situación de SanCor se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de la crisis que atravesó la industria láctea en los últimos años. Sin embargo, el interés de varias compañías refleja que las plantas, las marcas y la capacidad instalada de la cooperativa todavía conservan valor estratégico dentro del negocio alimenticio nacional.

Compartir en