Llevar adelante la siembra de zapallo y calabacín (anco) durante la época fría en Argentina es un desafío hermoso, pero requiere romper las reglas de la siembra directa.
Tanto el zapallo (en todas sus variedades como Anco o Cabutia) como el calabacín (conocido comúnmente en Argentina como zapallito largo o anco) son cultivos de clima templado-cálido. Esto significa que sus semillas no germinan con el frío intenso y las plantas mueren ante la menor helada.
Por este motivo, según los calendarios del INTA (ProHuerta), la siembra tradicional y directa en la tierra se hace en primavera (de septiembre a noviembre). Sin embargo, si querés ganar tiempo y arrancar durante el invierno, podés hacerlo únicamente bajo condiciones controladas.
El momento y el método exacto dependen de cómo decidas encarar la siembra:
1. Siembra a fin del invierno (En almácigo protegido)
Si querés empezar en invierno para tener plantas fuertes apenas empiece el calor, tenés que sembrar a mediados o finales de agosto.
- Cómo se hace: Se realiza obligatoriamente en almácigos, bandejas de siembra o macetas pequeñas, que deben permanecer bajo cubierta (adentro de tu casa, en un invernadero o bajo un túnel de nylon transparente).
- Condición clave: La temperatura del ambiente donde estén los plantines debe rondar entre los 20 °C y 25 °C para que la semilla reaccione y germine.
- El trasplante: Esas plantitas se cuidan bajo techo durante el final del invierno y se pasan a la tierra en el exterior recién a mediados o fines de octubre, cuando el riesgo de heladas tardías haya desaparecido por completo.
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2. Siembra directa en la tierra (Esperando el final del invierno)
Si no tenés un espacio protegido o invernadero y preferís sembrar la semilla directo en el suelo de la huerta, no podés sembrar en invierno.
- Cuándo arrancar: Tendrás que esperar a que termine el invierno. En la zona central de Argentina (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe), la fecha segura es a partir de mediados o fines de septiembre. En el norte del país (donde el invierno es muy corto y templado), se puede adelantar a principios de septiembre; mientras que en la Patagonia hay que esperar hasta fines de octubre o noviembre.
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Diferencias a tener en cuenta para el espacio
Al planificar el lugar en la huerta a fin del invierno, recordá que se comportan diferente:
- El Calabacín (Zucchini / Zapallito de tronco): Crece en forma de mata compacta. Podés sembrarlos dejando una distancia de 1 metro entre plantas. Su ciclo es corto: a los 50-60 días ya estás cosechando.
- El Zapallo (Anco, Cabutia, Plomo): Es una planta rastrera que genera guías larguísimas y muy expansivas. Necesitan mucho más espacio en el suelo (entre 1,5 y 3 metros entre plantas) y su cosecha se extiende de 120 a 150 días.
Consejo: Si vas a arrancar con los almácigos protegidos en agosto, usá macetas biodegradables (como las de cartón o vasitos de papel común) o macetas individuales grandes. A las raíces del zapallo y del calabacín no les gusta nada el tironeo del trasplante; si podés enterrar el plantín con maceta y todo, crecerá con mucha más fuerza.




