Un puente comercial con Europa: Argentina ante una nueva oportunidad exportadora

El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abre la puerta a un fuerte crecimiento del comercio exterior argentino, con el agro y la agroindustria como ejes centrales, pero también con impacto macroeconómico, inversión y desarrollo regional.

El entendimiento entre ambos bloques podría impulsar las exportaciones argentinas hasta un 35%, lo que representaría ventas cercanas a los 35.000 millones de euros anuales. En 2024, el comercio total Mercosur–UE superó los €100.000 millones, y la Argentina aportó €16.400 millones, consolidándose como un socio estratégico en Sudamérica. La reducción de aranceles aparece como el principal motor de este salto exportador.

Entre los sectores más beneficiados se destacan el agro y la agroindustria, con productos clave como harina y aceite de soja, carne vacuna, maní y economías regionales. Según referentes del sector, la eliminación de aranceles para las 28.000 toneladas de la Cuota Hilton representa una mejora directa en precios, competitividad y generación de divisas. Además, el acceso preferencial para arroz, miel y lácteos fortalece al interior productivo y al entramado de pequeñas y medianas economías regionales.

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Más allá del impacto sectorial, el acuerdo también tiene un efecto estructural: incentiva la industrialización de materias primas, agrega valor a las exportaciones y mejora la rentabilidad. En términos macroeconómicos, el Mercosur podría registrar un crecimiento del PIB cercano al 0,3%, mientras que se espera un aumento del stock de Inversión Extranjera Directa proveniente de la Unión Europea, clave para sostener el desarrollo productivo.

Sin embargo, el escenario no está exento de desafíos. Los exportadores argentinos deberán adaptarse a exigencias europeas en trazabilidad, sustentabilidad y normas sanitarias, además de afrontar necesidades de inversión interna. Tanto el sector agroindustrial como las cámaras empresarias coinciden en que el acuerdo representa una oportunidad histórica, aunque advierten que su impacto real dependerá de reglas claras, capacidad de adaptación y una implementación efectiva en el tiempo.

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