Argentina volvió a posicionarse entre los principales actores del comercio agroalimentario global y se consolidó como el tercer mayor exportador de productos agrícolas del mundo durante la campaña 2024/25.
De acuerdo con un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, las exportaciones argentinas alcanzaron las 97,5 millones de toneladas, ubicándose detrás de Brasil y Estados Unidos, las dos mayores potencias agroexportadoras del planeta.
El resultado refleja la recuperación productiva del sector tras campañas afectadas por fenómenos climáticos adversos y reafirma la importancia estratégica del complejo agroindustrial para la economía argentina. Actualmente, los productos vinculados al agro continúan siendo la principal fuente de ingreso de divisas, con fuerte protagonismo de la soja, sus derivados y el maíz.
El Gran Rosario recuperó protagonismo internacional
Uno de los datos más destacados del informe es el regreso del Gran Rosario al liderazgo mundial entre los complejos portuarios agroexportadores. Durante 2025, las terminales ubicadas sobre el río Paraná despacharon 75,7 millones de toneladas entre granos, aceites y subproductos, superando a importantes polos logísticos internacionales.
La región santafesina concentra una de las estructuras agroindustriales más importantes del mundo. A lo largo de unos 70 kilómetros de costa operan decenas de terminales portuarias conectadas directamente con las principales zonas productivas del país, lo que permite combinar producción, industrialización y exportación en un mismo corredor logístico. Además, la zona reúne cerca de tres cuartas partes de la capacidad nacional de procesamiento de oleaginosas, una ventaja que le otorga un papel central en el comercio global de alimentos y derivados agrícolas.
La soja y el maíz volvieron a ser protagonistas
Durante el último año, desde el Gran Rosario se embarcaron más de 40 millones de toneladas entre poroto, harina y aceite de soja, marcando una mejora significativa respecto de la campaña anterior.
La mayor disponibilidad de mercadería y una demanda internacional sostenida contribuyeron a fortalecer los envíos argentinos. La harina y el aceite de soja continúan siendo dos de los productos más relevantes dentro de la oferta exportable nacional y mantienen al país entre los principales proveedores mundiales.
El maíz también tuvo una participación decisiva en el crecimiento de las exportaciones. Los embarques superaron los 22 millones de toneladas y posicionaron nuevamente al complejo portuario santafesino entre los mayores centros exportadores del cereal a nivel global.
La producción argentina logró sostener una fuerte presencia en los mercados internacionales gracias a la competitividad del sector y al volumen disponible para exportación, consolidando al maíz como uno de los pilares del comercio exterior agropecuario.
El trigo completa el podio
El trigo fue el tercer cultivo que explicó gran parte del desempeño exportador argentino. Los despachos alcanzaron cerca de 9 millones de toneladas y permitieron al país mantener una posición destacada dentro del mercado internacional.
La combinación de soja, maíz y trigo continúa siendo la base del aporte del agro a la economía nacional, tanto por volumen exportado como por generación de divisas.
El ritmo de comercialización y liquidación de exportaciones es seguido de cerca por el mercado y por el Gobierno, debido al peso que tiene el agro en la balanza comercial y en la generación de dólares para la economía.
Con una producción en recuperación y una infraestructura logística que vuelve a destacarse a nivel mundial, el sector agroindustrial reafirma su papel como uno de los principales motores económicos del país y una pieza fundamental para sostener las exportaciones argentinas en los próximos años.




