¿Cómo saber si las semillas son viables antes de sembrarlas?

Si eres de las personas que disfrutan sembrando semillas, seguramente alguna vez te has preguntado cuántas de ellas realmente llegarán a germinar. Poder saberlo con exactitud antes de plantarlas sería ideal, pero, por el momento, no existe una manera completamente segura de determinarlo de antemano.

Sin embargo, hay algunos métodos caseros que permiten tener una aproximación sobre la viabilidad de las semillas, es decir, sobre sus posibilidades de germinar.

Y lo mejor de todo es que no necesitas comprar productos especiales en un vivero. Probablemente ya tengas en casa todo lo necesario para realizar una de las pruebas más sencillas.

El método del vaso con agua

Para comprobar rápidamente si las semillas pueden ser viables, puedes realizar una prueba muy sencilla.

Solo necesitas un vaso, preferentemente de vidrio transparente, agua y las semillas que quieras analizar.

Llena el vaso con agua y coloca las semillas en su interior. Después de unos minutos —aunque en algunos casos puede ser necesario esperar hasta 24 horas— observarás que algunas se hunden hasta el fondo, mientras que otras permanecen flotando en la superficie.

¿Las semillas que flotan o las que se hunden son mejores?

En términos generales, las semillas que se hunden son las que presentan mayores posibilidades de ser viables.

Una semilla que permanece flotando puede indicar que no completó correctamente su desarrollo. En su interior puede haber poco contenido o incluso un embrión que no terminó de desarrollarse.

Como consecuencia, estas semillas suelen tener un peso ligeramente menor que aquellas que se encuentran completamente desarrolladas. Aunque la diferencia de peso es prácticamente imperceptible, puede ser suficiente para que una semilla flote mientras otra se hunde.

¿Qué ocurre si ninguna semilla se hunde?

No siempre que una semilla flota significa que no sea viable. Algunas especies producen semillas con cubiertas muy duras o coriáceas, que pueden permanecer en la superficie del agua incluso cuando tienen capacidad de germinar.

Por eso, si ninguna de tus semillas se hunde, no necesariamente significa que estén en mal estado. En esos casos es conveniente recurrir a otros métodos para favorecer la germinación.

Choque térmico para semillas duras

Uno de los procedimientos utilizados para este tipo de semillas es el denominado choque térmico.

La técnica consiste en introducir las semillas durante aproximadamente un segundo en agua hirviendo y luego colocarlas durante 24 horas en otro recipiente con agua a temperatura ambiente.

Este procedimiento se recomienda especialmente para especies que producen semillas duras y de cubierta resistente, como Albizia, Acacia, Adansonia y Cercis, entre otras.

De esta manera, se busca facilitar la absorción de agua por parte de la semilla y favorecer el proceso de germinación.

Escarificación

Semillas de Delonix regia

Semillas de Delonix regia (flamboyan)

Escarificación: una técnica para favorecer la germinación

La escarificación es un tratamiento pregerminativo que busca facilitar la entrada de agua y favorecer la germinación de determinadas semillas. Una de las técnicas más sencillas consiste en frotar suavemente la superficie de la semilla con papel de lija hasta que se produzca un cambio de tonalidad, teniendo cuidado de no dañar el interior.

Este procedimiento es utilizado, por ejemplo, con semillas de Delonix regia. Una vez escarificadas, se pueden colocar en un recipiente con agua durante aproximadamente 24 horas, para favorecer la absorción de humedad antes de la siembra.

Estratificación: frío o calor para estimular las semillas

La estratificación es otro tratamiento pregerminativo que permite reproducir determinadas condiciones ambientales que algunas semillas necesitan para romper su dormancia.

Puede realizarse de manera natural, sembrando las semillas en un semillero y dejando que las condiciones ambientales actúen sobre ellas, o mediante un procedimiento artificial.

Dentro de la estratificación artificial existen principalmente dos métodos:

Estratificación fría: consiste en exponer las semillas a temperaturas bajas, generalmente de unos 6 a 7 °C, durante aproximadamente 2 o 3 meses. Para realizarla, las semillas pueden colocarse en un recipiente con un sustrato húmedo, como vermiculita, y conservarse en la heladera.

Este método resulta especialmente útil para numerosas especies de árboles y plantas de climas templados, entre ellas arces, fresnos, robles, acebos y secuoyas.

Estratificación cálida: funciona de manera inversa. Las semillas son sometidas a temperaturas cálidas durante un período determinado, generalmente breve. Una alternativa consiste en colocarlas en agua templada o caliente, controlando siempre que la temperatura no sea excesiva.

Aunque es una técnica menos utilizada, algunas especies responden favorablemente. Por ejemplo, las semillas de baobab pueden mejorar su germinación después de permanecer alrededor de un día en agua a una temperatura cercana a los 35 °C

Las semillas son viables si se hunden

¿Cuánto tardan en germinar las semillas?

El tiempo de germinación puede variar considerablemente según la especie, las condiciones de cultivo y, especialmente, la calidad y viabilidad de las semillas. Si las semillas son frescas y están en buenas condiciones, estos son los tiempos aproximados que pueden necesitar distintos grupos de plantas:

🌳 Árboles y arbustos: pueden tardar desde una semana hasta varios meses en germinar. En promedio, muchas especies necesitan alrededor de un mes, aunque existen excepciones que requieren bastante más tiempo. Entre las más lentas se encuentran algunas coníferas, como las secuoyas, los tejos y los cipreses.

🌸 Flores: especies como pensamientos, geranios, ciclamen y caléndulas suelen tener una germinación relativamente rápida. En condiciones adecuadas, sus semillas pueden comenzar a germinar aproximadamente entre los 7 y 15 días.

🥕 Plantas de huerta: al tratarse generalmente de especies herbáceas y, en muchos casos, anuales, suelen germinar con rapidez. Muchas plantas de huerta pueden comenzar a emerger en alrededor de una semana, siempre que cuenten con la humedad, temperatura y condiciones necesarias.

🌴 Palmeras: presentan una gran variabilidad en sus tiempos de germinación, que pueden ir desde una semana hasta seis meses. Algunas de las especies más comunes, como Washingtonia, Phoenix dactylifera, Phoenix canariensis y Chamaerops humilis, pueden germinar en pocos días. En cambio, géneros como Parajubaea, Butia y Syagrus pueden necesitar dos meses o incluso más.

🌵 Suculentas, cactus y crasas: en general, pueden germinar en alrededor de una semana, aunque algunas especies necesitan bastante más tiempo y pueden llegar a tardar hasta un mes. Por ejemplo, Ariocarpus y Copiapoa se encuentran entre los géneros de germinación más lenta, mientras que Ferocactus y Sempervivum suelen hacerlo en menos tiempo.

En todos los casos, estos plazos son orientativos. La temperatura, la humedad, la profundidad de siembra, la época del año y la calidad de las semillas pueden acelerar o retrasar considerablemente la germinación.

Vía: https://www.jardineriaon.com/

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