Cosecha récord, molinos en baja: el contraste que preocupa al sector triguero

Lo cierto es que la disponibilidad del cereal, su calidad, el ritmo de comercialización y las condiciones de abastecimiento aparecen como factores determinantes para explicar esta diferencia entre récord productivo y menor actividad industrial.

La industria molinera argentina procesadora de trigo registró una caída del 0,3% en el primer semestre de 2026 respecto del mismo período de 2025, a pesar de que el país alcanzó la mayor cosecha de trigo de su historia.

El dato surge del Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y confirma, al menos parcialmente, las reiteradas dificultades planteadas por el sector molinero para abastecerse de trigo durante la campaña 2025/26.

La paradoja resulta evidente: Argentina produjo un volumen récord de trigo, pero la actividad de la industria encargada de procesarlo no logró acompañar ese crecimiento.

El maíz desplazó al trigo en las ventas

Uno de los factores que ayuda a explicar esta situación está relacionado con la dinámica comercial de los productores. La abundante cosecha de maíz de la campaña 2025/26 llevó a muchos productores a priorizar, desde el segundo trimestre del año, la comercialización de este cereal para generar liquidez, relegando temporalmente las ventas de trigo.

De esta manera, aunque la disponibilidad física de trigo fue elevada, la decisión de los productores de retener el cereal o postergar su comercialización generó dificultades para la originación de mercadería por parte de los molinos.

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Menor calidad panificable y necesidad de importar

Otro elemento que habría incidido en la menor actividad industrial es la proporción relativamente baja de trigo cosechado con calidad adecuada para panificación.

Esta situación generó la necesidad de buscar abastecimiento en otros mercados y derivó, entre otras operaciones, en la primera importación de trigo paraguayo registrada en la historia argentina, destinada a cubrir necesidades específicas de la industria.

Por lo tanto, el problema no estuvo solamente en la cantidad de trigo disponible, sino también en su calidad y en las condiciones de comercialización.

La informalidad, otro factor bajo análisis

A estos factores se suma un tercer elemento que podría estar influyendo en el resultado del indicador: la informalidad dentro de la cadena molinera.

Las operaciones que se realizan fuera de los circuitos formales, naturalmente, no quedan registradas en los relevamientos estadísticos del Indec, por lo que una parte de la actividad real podría no estar reflejada en el índice oficial.

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La industria oleaginosa mostró una recuperación

Mientras la molienda de trigo presentó una leve contracción, la industria oleaginosa argentina tuvo un desempeño positivo durante el primer semestre de 2026, con un crecimiento del 2,1%.

Esta recuperación se explica principalmente por la firme importación de soja paraguaya, destinada al procesamiento bajo el régimen de admisión temporaria, y por el incremento de la molienda de girasol.

El comportamiento de ambos sectores muestra así una dinámica diferente dentro de la industria agroalimentaria argentina: mientras la molienda de oleaginosas logró recuperar actividad, la industria molinera de trigo permaneció en terreno negativo pese a contar con una cosecha récord.

Alimentos y bebidas, sin crecimiento

En términos generales, el IPI manufacturero correspondiente a alimentos y bebidas no mostró crecimiento durante el primer tramo de 2026.

La mayor actividad registrada en algunos segmentos fue compensada por fuertes retrocesos en sectores vinculados con las proteínas animales y el azúcar, que terminaron neutralizando los avances observados en otras ramas de la industria alimentaria.

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Qué mide el IPI manufacturero

El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) realiza un relevamiento exhaustivo de las actividades económicas que integran el sector industrial y abarca todo el territorio argentino.

Se trata de un indicador de coyuntura de periodicidad mensual, diseñado para medir la evolución de la actividad manufacturera a partir de diferentes variables, entre ellas la producción y las ventas de unidades físicas, la utilización de insumos, el consumo aparente, las horas trabajadas por el personal involucrado en los procesos productivos y las ventas a precios constantes.

Para elaborar el indicador, los técnicos del Indec relevan información de más de 5.000 empresas industriales.

En el caso del sector molinero, el dato del primer semestre deja planteada una particular paradoja: nunca se había cosechado tanto trigo en Argentina, pero la industria encargada de transformarlo registró una leve caída en su nivel de actividad. La disponibilidad del cereal, su calidad, el ritmo de comercialización y las condiciones de abastecimiento aparecen como factores determinantes para explicar esta diferencia entre récord productivo y menor actividad industrial.

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