Crisis en Granja Tres Arroyos: cerró su planta de Entre Ríos y hay casi 950 puestos en riesgo

La empresa avícola Granja Tres Arroyos cerró por tiempo indeterminado su planta “La China”, ubicada en Concepción del Uruguay, en medio de un fuerte conflicto laboral y una delicada situación financiera que atraviesa la compañía.

La decisión dejó en incertidumbre a cerca de 950 trabajadores y profundizó la preocupación en uno de los principales polos avícolas del país.

Según informó la empresa en un comunicado difundido tras la paralización de actividades, el cierre responde a “constantes conflictos gremiales” que, de acuerdo con la firma, terminaron afectando la operatoria diaria y la continuidad de la producción.

«En la planta de Concepción del Uruguay se registraron en los últimos meses medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas que afectaron la previsibilidad operativa, con trabajadores en constante paro, trabajo a desgano y un altísimo nivel de ausentismo» sostuvo la compañía.

Trabajadores encontraron la planta cerrada

La medida tomó por sorpresa a gran parte del personal. De acuerdo con testimonios citados por el medio Infobae, cuando los trabajadores llegaron al establecimiento encontraron los accesos cerrados con cadenas y candados, junto a un cartel firmado por el directorio que informaba que la planta permanecería cerrada “hasta nuevo aviso”.

Durante las últimas horas, trabajadores y representantes gremiales realizaron reuniones y protestas en las inmediaciones del establecimiento para reclamar la reapertura y exigir precisiones sobre el futuro laboral del personal.

El cierre se produce en un contexto de fuerte deterioro operativo y financiero dentro de la compañía. En el último tiempo, la firma ya había reducido cerca de 400 puestos de trabajo mediante retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas y desvinculaciones.

Además, la capacidad de faena cayó drásticamente: según datos publicados por Infobae, la empresa pasó de procesar unos 700.000 pollos diarios a alrededor de 200.000.

En paralelo, la planta venía funcionando bajo un esquema reducido de cuatro días laborales por semana. Los lunes no se realizaba faena y esa jornada era abonada al 65% del salario habitual, en un intento por sostener la actividad y evitar despidos masivos.

A fines de 2024, la empresa había solicitado ante la Secretaría de Trabajo nacional la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis, argumentando dificultades derivadas de la influenza aviar y la pérdida del mercado chino.

Según trascendió, el cierre parcial del mercado asiático impactó de lleno en las exportaciones del sector avícola argentino y obligó a redireccionar producción al mercado interno, afectando márgenes y niveles de actividad. En ese contexto, la firma también avanzó con cierres y reestructuraciones. Durante 2024 clausuró su planta de Tristán Suárez y desvinculó a gran parte de su personal.

Actualmente, la compañía es controlada por Joaquín De Grazia, hijo del fundador Gaspar De Grazia, mientras que desde 2022 el 34% del paquete accionario pertenece a la estadounidense Tyson Foods. En medio del conflicto, además, comenzaron a circular versiones sobre una posible ampliación de la participación de la firma norteamericana dentro de la empresa argentina, aunque hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales.

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