El Niño pone bajo la lupa al girasol: qué enfermedades podrían complicar la campaña en Córdoba

El fenómeno de El Niño proyectado para la campaña 2026/27 traerá mayores precipitaciones y humedad a Córdoba, elevando el riesgo sanitario en el cultivo de girasol (especialmente en las zonas centro, sur y sudeste).

El girasol gana protagonismo en el mapa agrícola de Córdoba, impulsado por la expansión de la superficie sembrada y el interés por diversificar los sistemas productivos. Sin embargo, las perspectivas climáticas asociadas al fenómeno de El Niño plantean un escenario con oportunidades y riesgos: las lluvias pueden favorecer el desarrollo del cultivo y mejorar la disponibilidad de agua en el perfil del suelo, pero el exceso de humedad también puede aumentar la presión de enfermedades y complicar algunas labores agrícolas.

Para la campaña 2026/27, la clave será interpretar el comportamiento del clima en cada región, elegir híbridos adaptados y fortalecer el monitoreo sanitario, especialmente en el centro-sur y sudeste de la provincia.

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Córdoba consolida su apuesta por el girasol

El crecimiento del girasol en Córdoba representa uno de los cambios más importantes dentro de la estructura agrícola provincial. Históricamente, la soja y el maíz ocuparon un lugar central en las decisiones productivas, pero la oleaginosa comenzó a ganar espacio como alternativa para diversificar las rotaciones y mejorar los márgenes económicos.

Un relevamiento del INTA Marcos Juárez —encabezado por el fitopatólogo Enrique Alberione en Inriville y Noetinger— identificó a Sclerotinia, Phomopsis y Septoria como las mayores amenazas, sumadas a una amplia presencia de mancado por Alternaria y roya negra.

Expansión del cultivo en Córdoba

El girasol tuvo un crecimiento exponencial en la provincia: pasó de 115.000 hectáreas (272.000 toneladas) en 2024/25 a cerca de 240.000 hectáreas en 2025/26 (más del doble).

Ante esta expansión, la red de ensayos del INTA (junto a agencias de Noetinger, Arias y Corral de Bustos) demuestra que la elección de la genética y el monitoreo sanitario temprano son las herramientas decisivas para proteger el rendimiento.

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Impacto de las enfermedades en el rendimiento

Los ataques severos causan reducciones drásticas en la producción:

  • Roya negra: pérdidas de hasta más del 80%.
  • Alternaria: pérdidas de hasta el 70%.
  • Mancha negra del tallo (Phoma): pérdidas de hasta el 50%.
  • Cancro del tallo: pérdidas del 40% o más.

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Hallazgos de los ensayos

  • Inriville: Alternaria se detectó en el 100% de los híbridos (incidencias de 10% a 95%, severidad < 10%). La roya negra afectó al 80-100% de los materiales (severidad < 10%).
  • Noetinger: Alternaria reapareció en todos los materiales (severidad < 5%), mientras que la roya negra y el cancro del tallo mostraron menor expresión.
  • Otros patógenos: Se hallaron síntomas de escudo negro y falsa roya blanca.

Claves de manejo y prevención

La severidad de las enfermedades depende de la combinación entre genética, clima, etapa del cultivo y disponibilidad de inóculo.

  1. Condiciones del ambiente: La alta humedad relativa y las temperaturas moderadas a frescas favorecen a la mayoría de los patógenos (salvo Alternaria, que prospera con calor).
  2. Período crítico: El mayor riesgo se concentra desde las etapas vegetativas avanzadas hasta el llenado de granos (floración en adelante). Phoma suele ganar importancia hacia el final del ciclo.
  3. Inóculo y transmisión: Muchos hongos sobreviven en rastrojos o se transmiten por semilla.
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