Importante avance para la avicultura: crean una vacuna contra la bronquitis infecciosa aviar

La llegada al mercado de una vacuna específica para este genotipo suma una nueva herramienta a las estrategias de prevención y control de la bronquitis infecciosa aviar en Argentina.

Investigadores del INTA y Laboratorios INMUNER desarrollaron una vacuna atenuada contra una variante del virus de la bronquitis infecciosa aviar (BI) presente en establecimientos productivos de la Argentina, para la cual hasta ahora no existían formulaciones comerciales específicas elaboradas con una cepa homóloga.

El desarrollo representa un nuevo avance para la sanidad avícola nacional. La vacuna fue aprobada por el SENASA para su comercialización y ya se encuentra disponible para el sector avícola, sumando una herramienta específica para las estrategias de prevención y control de esta enfermedad viral.

El producto fue desarrollado por un equipo de investigadores del Laboratorio de Aves del Instituto de Virología e Innovaciones Tecnológicas (IVIT), perteneciente al Centro de Investigación en Ciencias Veterinarias y Agronómicas (CICVyA) del INTA, en articulación con Laboratorios INMUNER.

Una vacuna desarrollada a partir de la cepa A13

La vacuna se obtuvo a partir de la cepa A13 del virus de la bronquitis infecciosa aviar, que fue aislada, caracterizada y posteriormente atenuada por el equipo encabezado por Ariel Vagnozzi, investigador del Laboratorio de Aves del IVIT.

El desarrollo también estuvo vinculado con el trabajo previo de Laboratorios INMUNER. La empresa había aislado en 2007 un virus correspondiente a esta variante y mantenía en marcha un proyecto destinado a desarrollar una vacuna específica.

Cuando ambas instituciones identificaron que avanzaban sobre una problemática similar, sus líneas de investigación confluyeron en el marco de un convenio de vinculación tecnológica vigente desde 2016.

De esta manera, el proyecto permitió combinar el conocimiento científico y epidemiológico generado por el INTA con la experiencia tecnológica, productiva y regulatoria de INMUNER, hasta completar un producto destinado al mercado nacional.

Actualmente, la vacuna cuenta con la aprobación del SENASA y el certificado correspondiente para su comercialización.

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Una enfermedad de fuerte impacto en la producción avícola

La bronquitis infecciosa aviar es una enfermedad viral de amplia distribución a nivel mundial y constituye uno de los problemas sanitarios que pueden afectar a los sistemas de producción avícola.

Su impacto depende de diferentes factores, entre ellos la virulencia de las cepas presentes y el grado de correspondencia entre las vacunas utilizadas y las variantes virales que circulan en cada región.

En este contexto, durante más de dos décadas el Laboratorio de Aves del INTA realizó estudios de vigilancia epidemiológica que permitieron identificar cinco variantes genéticas de virus presentes en la Argentina.

De ese conjunto, tres variantes presentaban relación con cepas incluidas en vacunas comerciales, mientras que otras dos correspondían a variantes para las cuales no existían vacunas específicas.

Una de ellas fue precisamente la variante A13.

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El virus fue identificado en Argentina y continuó circulando

La cepa A13 fue aislada en 2013 a partir de un caso de campo, en un período en el que la avicultura argentina registraba importantes pérdidas asociadas con la enfermedad.

Desde entonces, los investigadores continuaron detectando esta variante en pollos parrilleros, gallinas ponedoras y aves reproductoras de diferentes regiones del país.

A partir de estos hallazgos, el equipo del INTA comenzó a estudiar con mayor profundidad las características del virus.

“A partir de estos hallazgos evaluamos el comportamiento de la cepa A13 en condiciones experimentales y observamos que presentaba baja patogenicidad natural, una característica que permitió considerarla como candidata para desarrollar una vacuna atenuada”, explicó Ariel Vagnozzi.

Los investigadores comprobaron que, luego de aislar el virus y analizar su comportamiento en animales, la cepa no provocaba enfermedad severa ni mortalidad bajo las condiciones experimentales evaluadas.

Al mismo tiempo, analizaron el desempeño de las vacunas comerciales disponibles y observaron que, si bien estas proporcionaban protección, existía una ventana que permitía que el virus de campo continuara circulando.

“Seguimos observando la presencia del virus y, en algunos casos, problemas sanitarios aun en establecimientos vacunados. Eso nos llevó a pensar una alternativa que ayudara a mejorar el control del virus circulante”, señaló Vagnozzi.

Los ensayos permitieron avanzar hacia una vacuna específica

Los estudios posteriores, varios de ellos desarrollados en el marco de la tesis doctoral de Rocío Gerez Miranda, permitieron comparar el desempeño del candidato vacunal basado en la cepa A13 con las vacunas comerciales utilizadas en el país.

Los resultados obtenidos mostraron el potencial de la vacuna para fortalecer el control de esta variante viral, aportando evidencia para avanzar en el desarrollo de una formulación específica.

A partir de estos resultados y de la experiencia acumulada por Laboratorios INMUNER, el INTA profundizó el proceso de vinculación tecnológica con la empresa, con el objetivo de integrar ambas líneas de trabajo y completar el desarrollo de la vacuna.

La articulación permitió reunir la investigación científica, la vigilancia epidemiológica y la caracterización viral desarrolladas por el INTA con la capacidad tecnológica, productiva y regulatoria de la empresa.

El resultado fue la transformación de un desarrollo científico en una vacuna disponible para el sector avícola argentino.

Una nueva herramienta para la sanidad avícola

“Desde el INTA identificamos la situación sanitaria, caracterizamos el virus que estaba circulando, analizamos las limitaciones de las estrategias existentes y desarrollamos una alternativa. También encontramos un socio tecnológico que permitió transformar ese conocimiento en una aplicación concreta para el sector”, destacó Vagnozzi.

La llegada al mercado de una vacuna específica para este genotipo suma una nueva herramienta a las estrategias de prevención y control de la bronquitis infecciosa aviar en Argentina.

Además de contribuir a reducir el riesgo de enfermedad, una mayor protección frente al virus podría ayudar a disminuir pérdidas productivas relacionadas con retrasos en el crecimiento de las aves, menor eficiencia productiva y la aparición de infecciones bacterianas secundarias asociadas con la enfermedad.

El desarrollo también pone de relieve el papel de la vigilancia epidemiológica y la investigación aplicada para detectar variantes virales que pueden no estar adecuadamente contempladas por las herramientas sanitarias disponibles.

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