Inflación: frigoríficos piden revisar cómo se mide el precio de la carne

En un contexto donde los precios de la carne vacuna comienzan a mostrar señales de estabilidad, desde la industria frigorífica volvieron a poner el foco en un debate de fondo: la forma en que se mide la inflación en alimentos, especialmente dentro del rubro carnes.

La Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA) planteó que el indicador actual no refleja adecuadamente los cambios en los hábitos de consumo, donde el pollo y el cerdo han ganado un peso cada vez más relevante en la dieta de los argentinos.

Según advierten, esta subrepresentación termina distorsionando la comparación y sobredimensionando el impacto de la carne vacuna en el índice de precios.

“El consumo de carnes hoy no puede analizarse solo desde la carne bovina”, sostuvo Daniel Urcia, presidente de la entidad. “La carne aviar y la porcina están definitivamente incorporadas a la dieta y cuando se habla de consumo hay que considerar las tres especies”, remarcó.

El planteo se apoya en un cambio estructural del consumo. Actualmente, el consumo anual de pollo ronda los 50 kilos por habitante, superando al de carne vacuna, que se ubica cerca de los 44 kilos. Si a eso se suma el cerdo, con unos 20 kilos per cápita, el resultado es una ingesta conjunta que supera ampliamente a la bovina.

En este escenario, desde FIFRA consideran que la metodología de medición de precios debería actualizarse para reflejar mejor esta nueva composición del consumo. “Lo que pedimos es que se contemple de manera más representativa el peso de cada tipo de carne en el índice”, indicaron desde el sector.

Al mismo tiempo, los frigoríficos señalaron que los precios del ganado comenzaron a estabilizarse tras varios meses de subas, lo que podría contribuir a moderar la inflación en los próximos meses. De hecho, en las últimas semanas, las variaciones en el valor de la carne vacuna fueron mucho más acotadas. Sin embargo, destacó que ese proceso parece haber encontrado un punto de equilibrio.

Desde la entidad también hicieron hincapié en otros factores que inciden en la formación de precios. Entre ellos, mencionaron la carga impositiva, que estiman cercana al 28% en el caso de la carne vacuna, y la necesidad de reforzar controles para evitar prácticas informales dentro de la cadena.

“Lo único que estamos pidiendo es que se controle la evasión y el cumplimiento de las normas sanitarias, para evitar competencia desleal”, señalaron.

En este contexto, el sector busca instalar una discusión más amplia sobre cómo se construyen los indicadores de precios en alimentos. Con una matriz de consumo que cambió de manera significativa en los últimos años, sostienen que la forma de medir la inflación también debería adaptarse para reflejar con mayor precisión la realidad del mercado.

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