La herida abierta de la Patagonia: El fuego visible desde el espacio

Las imágenes satelitales revelan una perspectiva estremecedora: miles de hectáreas de bosque nativo reducidas a cenizas en cuestión de días, exponiendo la vulnerabilidad de uno de los ecosistemas más valiosos y frágiles del cono sur.

La magnitud de los incendios forestales que azotan la Patagonia argentina y chilena ha alcanzado niveles catastróficos. La devastación es de tal magnitud que las cicatrices negras y las densas columnas de humo son claramente capturadas por tecnología de alta precisión, como el satélite Sentinel-2 del programa europeo Copernicus.

La Patagonia argentina y chilena atraviesa una de sus horas más oscuras. La propagación desenfrenada del fuego ha consumido miles de hectáreas, dejando un rastro de destrucción que ya puede observarse desde la órbita terrestre.

Aquí tienes una reescritura organizada y corregida del texto. He ajustado un dato técnico importante: el programa Copernicus utiliza principalmente los satélites Sentinel (como el Sentinel-2 mencionado antes), mientras que Landsat es un programa conjunto de la NASA y el USGS, aunque ambos colaboran en el monitoreo global.

Más de 90 mil hectáreas consumidas por incendios históricos

La magnitud de los incendios forestales que azotan el sur de Argentina y Chile ha alcanzado niveles críticos en este inicio de 2026. Imágenes satelitales procesadas por el servicio Copernicus revelan una cicatriz de destrucción visible desde el espacio: las áreas teñidas de un rojo intenso en las capturas infrarrojas marcan el terreno calcinado, mientras que densas columnas de humo persisten semanas después de iniciados los primeros focos.

El impacto en cifras: Un desastre transfronterizo

La devastación no ha dado tregua a ninguno de los dos lados de la cordillera, dejando un saldo provisorio estremecedor:

  • Argentina: Aproximadamente 52.000 hectáreas arrasadas, con especial gravedad en la provincia de Chubut.
  • Chile: Al menos 38.000 hectáreas perdidas en la zona centro-sur, según el balance oficial de la Corporación Nacional Forestal (CONAF).

Factores críticos y respuesta oficial

Desde principios de enero, la propagación del fuego ha sido inusualmente rápida y destructiva. Según la Agencia Federal de Emergencias (AFE) de Argentina, la región enfrenta una «tormenta perfecta» compuesta por temperaturas récord, una sequía persistente y vientos de gran intensidad. Estos fenómenos, vinculados directamente al cambio climático, han dificultado las tareas de control y han obligado al desplazamiento de al menos 3.000 personas, afectando gravemente a comunidades locales y ecosistemas milenarios.

El factor humano: La causa principal

A pesar de las condiciones climáticas adversas que actúan como combustible, la AFE subraya un dato alarmante: el 95% de los incendios son provocados por la actividad humana, ya sea por negligencia o de forma intencional. Esto pone de manifiesto la urgencia de fortalecer las políticas de prevención y concienciación en una región donde la naturaleza se encuentra en su punto de mayor vulnerabilidad.

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