El proceso de licitación de la hidrovía entró en una fase decisiva y empieza a definir el futuro de la principal vía de salida de la producción argentina.
Tras la evaluación técnica inicial, el Gobierno habilitó a dos compañías internacionales a continuar en la compulsa, mientras una tercera quedó fuera por incumplimientos formales.
Se trata de un avance clave en un esquema que impacta directamente en la competitividad del agro, ya que por este corredor circula gran parte de las exportaciones de granos y subproductos.
En la primera etapa del proceso se analizaron aspectos técnicos, operativos y financieros de las empresas interesadas. La evaluación incluyó antecedentes en dragado, capacidad de ejecución y respaldo económico.
Como resultado, dos oferentes cumplieron con todos los requisitos y avanzarán a la siguiente fase. En cambio, una de las compañías fue descalificada por no presentar la garantía de mantenimiento de oferta, un punto clave para asegurar la seriedad de la propuesta.
Este filtro inicial marca el tono de una licitación que busca mayor exigencia técnica y transparencia.
Lo que viene: foco en obras y capacidad operativa
El proceso continuará ahora con la apertura del segundo sobre, donde se pondrá la lupa sobre los planes de trabajo. Allí cada empresa deberá detallar cómo ejecutará las obras, qué tecnología utilizará y cómo garantizará la navegabilidad del sistema.
Para el agro, este punto es central: la eficiencia del dragado, los tiempos de mantenimiento y la capacidad de respuesta ante contingencias impactan directamente en los costos logísticos y en la fluidez de las exportaciones.
La hidrovía es el principal canal por donde salen los productos agroindustriales argentinos, especialmente desde el nodo del Gran Rosario. Cualquier mejora —o deterioro— en su funcionamiento se traduce en cambios concretos en los costos de flete y en la competitividad internacional.
En un contexto de márgenes ajustados, la logística se vuelve determinante. Por eso, el sector sigue de cerca cada avance del proceso licitatorio.
La etapa final: la variable precio
Luego de la evaluación técnica, llegará el turno de las ofertas económicas, que tendrán un peso decisivo en la adjudicación.
El objetivo oficial es lograr tarifas competitivas para los usuarios del sistema, en un escenario donde el costo logístico es uno de los principales desafíos para el agro exportador.
El proceso incluye un plazo para impugnaciones antes de avanzar formalmente a la siguiente etapa. En paralelo, el Gobierno mantiene reuniones con provincias y actores clave del comercio y la producción para seguir de cerca el desarrollo de la licitación.
Con una inversión estimada superior a los USD 10.000 millones, la definición del nuevo esquema de la hidrovía será determinante para los próximos años.
Para el agro, no se trata solo de una obra de infraestructura: es una pieza central en la competitividad del país, que define cuánto cuesta producir, transportar y exportar.




