Los activos argentinos arrancaron la semana con una recuperación marcada, impulsados por un contexto internacional más favorable y señales de distensión en el conflicto entre Donald Trump e Irán. En ese marco, los bonos soberanos en dólares registraron subas y el riesgo país volvió a perforar niveles clave.
La mejora del humor en los mercados se dio luego de que desde Washington se confirmara la intención de retomar negociaciones bilaterales con Teherán, tras el estancamiento de las conversaciones en Islamabad. La expectativa de una posible desescalada moderó la tensión que venía dominando a los activos globales, especialmente tras el impacto del conflicto en los precios del petróleo.
Con ese telón de fondo, la deuda argentina en moneda dura mostró avances de hasta 1,3% en los tramos más largos de la curva, con liderazgo de los Globales. Los Bonares también acompañaron la tendencia, con subas cercanas al 1,4%. En paralelo, el riesgo país —medido por J.P. Morgan— retrocedió 25 unidades y se ubicó en torno a los 528 puntos básicos, lo que representa una caída del 4,5% en la jornada.
Desde el mercado destacaron que el movimiento respondió a una combinación de factores externos e internos. Por un lado, se observó una mejora en el apetito por riesgo a nivel global, en un escenario donde las tasas en Estados Unidos muestran cierta estabilidad. Por otro, comenzaron a pesar señales locales vinculadas a la acumulación de reservas y al frente fiscal.
En ese sentido, la dinámica del Banco Central aparece como uno de los principales anclajes. La entidad continúa comprando divisas en el mercado en plena temporada alta de liquidación del agro, lo que fortalece la expectativa de mayor respaldo externo en los próximos meses.
Analistas también señalaron que el mejor desempeño relativo de los bonos de mayor plazo refleja una visión más constructiva a mediano plazo, con una menor probabilidad implícita de eventos de crédito. Sin embargo, advierten que buena parte de la mejora local ya fue incorporada en los precios.
Un escenario aún condicionado por lo global
A pesar del rebote, el contexto internacional sigue siendo determinante. El mercado continúa atento a la evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre variables clave como el precio del petróleo y la liquidez global. En paralelo, el foco también se mantiene sobre la agenda económica local.
El ministro de Economía, Luis Caputo, participará esta semana de las reuniones del FMI en Washington, donde se esperan contactos con el staff técnico y con la titular del organismo, Kristalina Georgieva. Para los inversores, la clave seguirá pasando por la acumulación de reservas y la consistencia del programa económico. Si esos factores se consolidan, no se descarta una nueva compresión del riesgo país en el corto plazo.
En el mercado accionario, el índice S&P Merval mostró una leve baja en pesos, aunque medido en dólares logró sostener una suba marginal. Entre los papeles destacados se ubicaron empresas del sector energético e industrial.
En Wall Street, los ADRs argentinos cerraron mayormente en positivo, con impulso del sector financiero y energético. En particular, YPF avanzo tras confirmarse nuevos desarrollos en el segmento no convencional. Por último, el mercado local también mira de cerca la licitación del Tesoro prevista para esta semana, que enfrentará vencimientos por más de $8 billones.
La estrategia oficial estará centrada en lograr un alto nivel de refinanciamiento y sostener el equilibrio en las tasas.




