La actividad manufacturera continúa mostrando señales de debilidad. Según una estimación preliminar de la UIA, cayó 0,3% mensual en agosto y acumula una baja del 3% en los primeros ocho meses del año. Construcción, metalmecánica y algunas ramas de alimentos estuvieron entre los sectores más afectados.
La industria manufacturera volvió a registrar un retroceso en agosto y mantiene una dinámica contractiva durante 2026. De acuerdo con el relevamiento preliminar de la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad cayó 0,3% respecto de julio y acumula una disminución del 3% interanual entre enero y agosto.
Con este desempeño, la producción industrial se encuentra alrededor de 11% por debajo de los niveles registrados en 2022 y 2023, según la entidad.
Construcción y metalmecánica, entre los sectores más golpeados
Los indicadores adelantados muestran una caída particularmente marcada en las actividades vinculadas con la construcción. Los despachos de cemento retrocedieron 5,1% mensual, mientras que el Índice Construya, que reúne las ventas de insumos para el sector, bajó 3,1%.
También tuvieron un desempeño negativo los sectores metalúrgicos: la producción metalmecánica cayó 4% y la de acero se contrajo 7%. En contraste, la fabricación de aluminio registró una mejora del 0,4%.
En alimentos y bebidas, uno de los sectores que había mostrado mayor resistencia, también aparecieron bajas. Las bebidas retrocedieron 8,5%, mientras que la faena vacuna cayó 1,9%, la porcina 0,4% y la producción láctea 0,2%.
La molienda de oleaginosas fue la excepción
Dentro del panorama industrial, la molienda de oleaginosas creció 8,6% durante agosto. El desempeño estuvo acompañado por un incremento del 16,1% en la liquidación de divisas agroindustriales.
La industria también registró una baja del 0,3% en el consumo de energía eléctrica, mientras que la producción automotriz mostró una mejora del 6%. Sin embargo, las exportaciones hacia Brasil disminuyeron 3%.
Distintas mediciones muestran un escenario heterogéneo
Las estimaciones privadas no coinciden completamente sobre la magnitud del retroceso. FIEL calculó una caída industrial del 0,9% mensual en agosto, lo que significó el tercer descenso consecutivo. En el acumulado de 2026, su Índice de Producción Industrial (IPI) registra una baja del 1,2%.
Por el contrario, Orlando Ferreres & Asociados estimó una recuperación mensual del 1,4%, aunque insuficiente para compensar la caída del 2,2% registrada por su índice en julio. La consultora acumula un retroceso del 2,2% en el año.
Demanda interna y costos, entre las principales dificultades
El escenario también aparece reflejado en las expectativas empresarias. Según la encuesta del INDEC, el 52,9% de los industriales señaló que sus pedidos se encuentran por debajo de lo normal.
A su vez, el 53,6% identificó a la demanda interna insuficiente como el principal factor que limita la posibilidad de aumentar la producción. Solo el 13,8% espera una mejora de la demanda entre septiembre y noviembre.
Las perspectivas sobre el empleo también se mantienen débiles: apenas 3,7% de los empresarios consultados prevé aumentar su dotación de personal hacia fin de año.




