La pelea entre bioetanol y biodiésel frenó el debate por la nueva ley en el Senado

Las diferencias entre las provincias azucareras y los sectores vinculados al biodiésel complicaron el escenario legislativo y obligaron a postergar la sesión. El proyecto propone elevar los cortes obligatorios, pero mantiene diferencias en los esquemas para cada biocombustible.

La nueva regulación de biocombustibles volvió a quedar en el centro de una disputa política y productiva que terminó frustrando la sesión prevista en el Senado. Las diferencias entre los sectores productores de bioetanol y biodiésel atravesaron distintos bloques y dejaron en evidencia la dificultad para reunir los votos necesarios.

El principal conflicto está relacionado con el tratamiento diferencial que recibirían ambos combustibles dentro del nuevo régimen.

Cortes diferentes para cada biocombustible

El proyecto establece que el corte obligatorio de bioetanol pasaría del actual 12% al 15% durante el primer año de vigencia de la ley. Ese porcentaje se dividiría en 6% para el producto elaborado a partir de caña de azúcar, 6% para el producido con maíz y un 3% sujeto a libre competencia.

Para el biodiésel, en cambio, el corte se mantendría inicialmente en 7,5% y luego subiría al 10%.

La discusión se concentra especialmente en la duración y las condiciones de los regímenes. Mientras el esquema para el bioetanol tendría una vigencia de 30 años, el tratamiento para las empresas no integradas de biodiésel —principalmente pymes regionales— tendría una transición más limitada.

Una votación que podía complicar al oficialismo

El punto que generó mayor tensión fue la posibilidad de modificar durante la votación en particular el porcentaje destinado a la libre competencia. Algunos senadores planteaban mantener ese 3% durante toda la vigencia de la ley, una alternativa que impactaría sobre el esquema previsto para el biodiésel.

La falta de consenso llevó a los principales bloques a suspender la reunión de Labor Parlamentaria y dejar la sesión para la próxima semana.

El episodio expuso además una disputa con fuerte componente regional: mientras las provincias azucareras buscan consolidar el mercado del bioetanol, los productores de biodiésel reclaman condiciones de mayor previsibilidad para las pequeñas y medianas empresas del sector.

El proyecto, que busca establecer un nuevo marco para una industria estratégica para el agro, la energía y las economías regionales, deberá ahora volver a reunir consensos antes de llegar al recinto.

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