¿Qué es la tristeza bovina y a que se debe este problema en el rodeo?

INTA Rafaela moderniza su laboratorio y refuerza la producción de una vacuna clave para la ganadería argentina. Las novedades fueron divulgadas en un interesante boletín informativo.

Una serie de obras realizadas en el Laboratorio de Inmunología y Parasitología del INTA Rafaela (Santa Fe) permitió fortalecer uno de los desarrollos tecnológicos más relevantes para la sanidad bovina del país. Las mejoras incorporaron nuevos estándares de calidad, la adecuación de las áreas de producción y mayores condiciones de bioseguridad, optimizando la elaboración de la vacuna destinada a prevenir la babesiosis y la anaplasmosis bovina, enfermedades conocidas como “tristeza bovina”.

Estas intervenciones forman parte de un proceso integral de mejora continua, que incluyó la modernización de los procesos productivos, la actualización de insumos, la capacitación permanente del personal y la adecuación de la infraestructura para cumplir con estándares internacionales de calidad.

De acuerdo con Nicolás Morel, médico veterinario e integrante del Laboratorio de Inmunología y Parasitología del INTA Rafaela, “las obras representan una garantía adicional para asegurar la calidad del inmunógeno”, aunque aclaró que forman parte de un sistema de gestión mucho más amplio. “El control de calidad abarca todo el proceso, desde la incorporación de los animales dadores hasta la logística y la selección de cada material y procedimiento utilizado en la producción”, explicó.

Además de elaborar vacunas, el laboratorio desarrolla investigaciones sobre la epidemiología y el control de garrapatas, así como de las enfermedades que estos parásitos transmiten. También realiza diagnósticos de resistencia, análisis serológicos y moleculares de patologías de importancia para la producción de carne y leche, y estudia otros parásitos de interés veterinario. A estas actividades suma una amplia oferta de servicios y asesoramiento destinada a productores, veterinarios, organismos sanitarios y la industria farmacéutica.

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Una herramienta estratégica contra la tristeza bovina

Entre sus principales aportes se destaca la producción de la vacuna contra la babesiosis y la anaplasmosis bovina, consideradas la principal limitante sanitaria para la ganadería en amplias regiones del norte argentino. En este contexto, la vacunación constituye la herramienta más efectiva para prevenir estas enfermedades y reducir su impacto productivo y económico.

Cada año, el laboratorio produce entre 700.000 y 800.000 dosis, una cifra que lo ubica entre los mayores productores mundiales de este tipo de inmunógenos. En más de 30 años de trayectoria, la vacuna desarrollada por el INTA permitió inmunizar a más de 12 millones de bovinos en Argentina.

Morel destacó que la estrategia del laboratorio se enfoca en fortalecer la prevención mediante la inmunización de los rodeos. “La vacuna permite proteger a los animales a través de su respuesta inmune y no únicamente mediante el control del vector transmisor”, señaló.

Tecnología de vanguardia con sello argentino

Gracias a este avance tecnológico, Argentina es el único país que produce una parte significativa de este inmunógeno mediante el cultivo in vitro de los microorganismos, una tecnología de alta complejidad que requiere áreas de producción bajo estrictos estándares de calidad y bioseguridad.

Este desarrollo posiciona al INTA Rafaela como un referente internacional en la producción de vacunas para la sanidad bovina y reafirma el compromiso de la institución con la innovación, la prevención de enfermedades y el fortalecimiento de la competitividad ganadera nacional.

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¿Qué es la tristeza bobina?

La tristeza bovina es una enfermedad parasitaria que afecta al ganado bovino y provoca importantes pérdidas productivas y económicas. Se trata de un complejo de enfermedades transmitidas principalmente por la garrapata común del bovino (Rhipicephalus microplus), que actúa como vector de distintos agentes infecciosos.

Las principales enfermedades que integran este complejo son:

  • Babesiosis bovina, causada por los protozoos Babesia bovis y Babesia bigemina.
  • Anaplasmosis bovina, provocada por la bacteria Anaplasma marginale.

¿Por qué se llama «tristeza bovina»?

El nombre surge porque los animales enfermos presentan un aspecto característico: decaimiento, apatía, pérdida de apetito, debilidad y aislamiento del rodeo, mostrando una apariencia «triste».

¿A qué se debe este problema en el rodeo?

La enfermedad aparece cuando los agentes causales destruyen los glóbulos rojos de los bovinos, generando una severa anemia. Esto provoca una disminución en el transporte de oxígeno a los tejidos y desencadena los signos clínicos.

Los factores que favorecen los brotes incluyen:

  • Alta presencia de garrapatas en los animales.
  • Movimientos de hacienda desde zonas libres hacia regiones donde existe la enfermedad.
  • Ingreso de animales susceptibles sin inmunidad previa.
  • Condiciones climáticas favorables para el desarrollo de la garrapata, especialmente temperaturas cálidas y humedad elevada.
  • Estrés por transporte, destete o cambios nutricionales.

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Principales síntomas

Los bovinos afectados pueden presentar:

  • Fiebre alta.
  • Anemia.
  • Debilidad y pérdida de peso.
  • Falta de apetito.
  • Mucosas pálidas o amarillentas (ictericia).
  • Orina oscura o rojiza (especialmente en babesiosis).
  • Disminución de la producción de leche.
  • Abortos en vacas preñadas.
  • Muerte en casos graves si no se trata a tiempo.

¿Qué categorías son las más afectadas?

Los mayores problemas suelen observarse en:

  • Animales adultos que nunca estuvieron expuestos al agente.
  • Rodeos trasladados entre regiones.
  • Reposición proveniente de zonas libres de garrapata.
  • Sistemas donde se redujo drásticamente la exposición natural y los animales no desarrollaron inmunidad.
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