La investigación abre así nuevas perspectivas para el desarrollo de envases más sostenibles, capaces de responder simultáneamente a las demandas de los consumidores, las exigencias de los mercados internacionales y la necesidad de reducir el impacto ambiental de la producción de alimentos.
Un equipo de especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) —con la participación de investigadores de las estaciones experimentales de Balcarce (Buenos Aires) y Anguil (La Pampa)— junto con científicos del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (Intema), logró importantes avances en la evaluación de films compostables biobasados como alternativa a los plásticos de un solo uso utilizados en la industria cárnica.
Los resultados de la investigación demostraron que estos materiales innovadores son capaces de preservar la calidad, la inocuidad y la estabilidad de la carne vacuna, ofreciendo un desempeño comparable al de los envases plásticos convencionales. Además, constituyen una herramienta clave para avanzar hacia una producción y comercialización de alimentos más sostenible y alineada con las exigencias ambientales actuales.
Una alternativa sustentable para la industria cárnica
El envasado desempeña un papel esencial en la cadena de valor de la carne. Su función principal es proteger el producto de la contaminación externa, minimizar la pérdida de humedad y conservar sus características físicas, microbiológicas y sensoriales, factores que determinan la frescura, la seguridad alimentaria y la aceptación por parte de los consumidores.
Sin embargo, el uso masivo de plásticos descartables genera una creciente preocupación debido a su impacto sobre el ambiente. Frente a este escenario, la búsqueda de materiales capaces de cumplir la misma función, pero con una menor huella ecológica, se ha convertido en una prioridad para el sector.
Con ese objetivo, los investigadores analizaron la viabilidad técnica de films compostables elaborados a partir de materias primas de origen biológico, diseñados específicamente para reemplazar los tradicionales films plásticos empleados en el envasado de carne en atmósfera aeróbica.
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Materiales que se degradan sin dejar residuos
Según explicó la investigadora María Eugenia Testa, estos nuevos materiales están desarrollados a partir de polímeros biodegradables, capaces de descomponerse bajo condiciones controladas de compostaje.
“Estos nuevos materiales están formulados a partir de polímeros biodegradables que pueden degradarse biológicamente bajo condiciones de compostaje, transformándose en biomasa, dióxido de carbono y agua sin dejar residuos”, señaló Testa.
Esta característica los posiciona como una alternativa ambientalmente responsable frente a los plásticos convencionales, cuya degradación puede demandar décadas o incluso siglos.
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Ensayos en condiciones similares a las de un supermercado
Para evaluar el desempeño de los films, los investigadores trabajaron con cortes de carne vacuna que fueron fraccionados en bandejas y envasados mediante dos sistemas diferentes: un film tradicional de PVC y un film compostable biobasado.
Posteriormente, las muestras fueron almacenadas durante siete días en exhibición aeróbica refrigerada e iluminada, reproduciendo las condiciones habituales de una góndola de supermercado.
Durante el ensayo se analizaron múltiples variables relacionadas con la conservación del producto, entre ellas:
- La estabilidad del color de la carne, uno de los principales atributos valorados por los consumidores.
- La capacidad del envase para regular el intercambio gaseoso y reducir los procesos de oxidación.
- La resistencia del material frente a condiciones de frío y humedad.
- La evolución de parámetros microbiológicos y fisicoquímicos, fundamentales para garantizar la inocuidad y la calidad del alimento.
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Resultados alentadores para la adopción industrial
Los resultados obtenidos fueron altamente positivos. El film compostable mostró un comportamiento equivalente al del plástico convencional en todos los aspectos evaluados, manteniendo las condiciones necesarias para la conservación de la carne durante todo el período de almacenamiento.
De acuerdo con Testa, la validación de estos materiales a escala de laboratorio constituye un paso fundamental para garantizar que los nuevos envases mantengan los elevados estándares de conservación, frescura e inocuidad que exige la industria cárnica moderna.
“El desarrollo y la validación de films compostables responden a la necesidad de asegurar que el nuevo material conserve los altos estándares de calidad que requiere la carne durante toda su vida útil”, destacó la investigadora.
Menos residuos y una cadena cárnica más moderna
Además de sus beneficios técnicos, la incorporación de estos materiales representa una oportunidad estratégica para el sector. Su adopción permitiría a frigoríficos, procesadores y empresas de envasado reducir significativamente la generación de residuos plásticos, contribuyendo a los objetivos de economía circular y sostenibilidad ambiental.
En este sentido, Testa subrayó que la utilización de films compostables constituye un avance relevante para la modernización de la cadena cárnica, al ofrecer una solución que combina eficiencia tecnológica, seguridad alimentaria y compromiso ambiental.




