El control de plagas y enfermedades según clima actual en Argentina

Para 2026, el control de plagas y enfermedades agrícolas en Argentina está estrechamente ligado a las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, que se espera afecte la distribución de lluvias y temperaturas en distintas regiones.

Para 2026, el manejo y control de plagas y enfermedades en la agricultura argentina estará fuertemente condicionado por las variaciones climáticas vinculadas al fenómeno de El Niño, cuyo impacto se espera se refleje en una distribución irregular de lluvias y temperaturas a lo largo de diferentes regiones productivas. En este contexto, la tendencia climática a corto plazo indica un invierno más húmedo y cálido de lo habitual, lo que genera condiciones propicias para la proliferación de patógenos y plagas que afectan cultivos clave como trigo, maíz y soja.

El aumento de la humedad relativa y las temperaturas elevadas favorece la aparición y expansión de enfermedades fúngicas, como royas, mildius y manchas foliares, y acelera los ciclos biológicos de insectos plaga, incrementando su presión sobre los cultivos. Por ello, la planificación de estrategias de control deberá ser más proactiva, combinando monitoreo constante, selección de variedades resistentes, rotación de cultivos, manejo adecuado del riego y drenaje, y aplicaciones oportunas de productos fitosanitarios, adaptadas a la dinámica climática regional.

De manera general, las condiciones previstas para 2026 demandarán de los productores una gestión integrada de plagas y enfermedades, donde la anticipación y la adaptación a la variabilidad climática se convierten en factores determinantes para asegurar la salud de los cultivos y mantener la productividad agrícola.

Impacto climático sobre plagas y enfermedades

Fenómeno El Niño 2026/27

  • Mayor probabilidad de precipitaciones superiores a la media en gran parte del país, especialmente centro y norte de la región pampeana.
  • Temperaturas ligeramente superiores a lo normal, aumentando el riesgo de proliferación de plagas y enfermedades.
  • Las zonas con buen drenaje presentan menor riesgo de anegamiento y enfermedades, mientras que las zonas bajas o mal drenadas pueden experimentar focos de hongos y bacterias.

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Efectos específicos:

  • Ambientes húmedos favorecen hongos foliares y de grano (roya del trigo, mancha amarilla y septoriosis).
  • Temperaturas más altas aceleran el ciclo de insectos, aumentando la presión de plagas como pulgones, trips y barrenadores de granos.
  • Lluvias frecuentes pueden diluir algunos insecticidas, reduciendo la eficacia de tratamientos químicos si no se ajusta la aplicación.

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2. Estrategias de control según el clima

A. Trigo

  • Enfermedades fúngicas: roya, fusarium, septoriosis.
    Control:
    • Uso de variedades resistentes.
    • Fungicidas preventivos aplicados en momentos críticos (encañazón y floración).
    • Manejo de densidad de siembra para mejorar aireación.
  • Plagas: pulgones y gorgojos del trigo.
    Control:
    • Monitoreo semanal de poblaciones.
    • Aplicaciones focalizadas de insecticidas si se superan umbrales económicos.

B. Maíz y soja

  • Enfermedades: mildiu, roya de la hoja, mancha foliar.
    • Fungicidas preventivos en lotes con historial de enfermedades.
  • Plagas: trips, chinches, orugas cortadoras.
    • Control integrado mediante monitoreo y rotación de cultivos.
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