¿Cuál es el mejor híbrido de maíz? Analizaron 30 y la respuesta sorprende:

Uno de los principales aportes de estos ensayos es brindar herramientas para una decisión cada vez más estratégica: elegir el híbrido no solo por su rendimiento promedio, sino por su capacidad de adaptarse y responder de manera estable en cada ambiente productivo.

Un equipo de investigadores del INTA Marcos Juárez y Oliveros, junto con técnicos de CREA Sur de Santa Fe, evaluó el comportamiento de distintos híbridos de maíz en condiciones reales de producción y ambientes contrastantes, con el objetivo de aportar información para mejorar la elección de materiales y ajustar su manejo.

En la Red de Ensayos de INTA Marcos Juárez se analizaron 30 híbridos pertenecientes a 18 empresas, que fueron evaluados en nueve localidades del sudeste y sur de Córdoba. Los resultados mostraron importantes diferencias de rendimiento entre ambientes, una evidencia de que no existe un único híbrido que sea el mejor para todas las condiciones productivas.

El rendimiento promedio alcanzó los 12.683 kg/ha, aunque las diferencias entre localidades fueron marcadas. Marcos Juárez lideró con 15.866 kg/ha, mientras que en el extremo inferior se ubicaron Río Cuarto, con 10.830 kg/ha, y Mattaldi, con 8.878 kg/ha.

Fue una campaña excelente para el maíz temprano. Partimos con buena recarga y buenas lluvias en primavera. Después las precipitaciones se cortaron, pero los ambientes con mayor capacidad de almacenaje atravesaron ese período sin mayores problemas y obtuvimos muy buenos resultados”, explicó Federico Pagnan, jefe de la AER INTA Justiniano Posse.

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Los híbridos que se destacaron en Córdoba

Entre los materiales con mayor rendimiento promedio en los ensayos de INTA Marcos Juárez se ubicaron:

  • NS 7765 VIP3, de Nidera: 13.428 kg/ha.
  • BASF 5575 VT3P: 13.377 kg/ha.
  • NK 825 VIP3 CL: 13.337 kg/ha.
  • DK73-73TRE: 13.273 kg/ha.
  • ACA 471 VIP3: 13.060 kg/ha.

Sin embargo, los especialistas remarcaron que estos resultados deben interpretarse considerando las características particulares de cada ambiente, ya que el comportamiento de un híbrido puede cambiar significativamente según la disponibilidad de agua, el potencial productivo y las condiciones durante el ciclo del cultivo.

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Qué ocurrió en los ensayos de CREA Sur de Santa Fe

La Red de CREA Sur de Santa Fe evaluó 18 híbridos de 13 empresas en 12 sitios. En este caso, el rendimiento promedio fue de 13.882 kg/ha, superior al registrado en la red de INTA Marcos Juárez.

La Subregión 3 fue la de mayor productividad, con un promedio de 14.365 kg/ha.

El ranking estuvo encabezado por:

  • ACA 471 VIP3: 14.562 kg/ha.
  • BASF 5575 VT3P: 14.470 kg/ha.
  • DK73-73TRE: 14.403 kg/ha.
  • AFA 32-06 VT3P: 14.354 kg/ha.
  • LT3-02 TRE: 14.125 kg/ha.

Uno de los materiales que también llamó la atención fue ST 9939 VIPTERA3, particularmente por su plasticidad reproductiva.

“Fue uno de los materiales con mayor plasticidad reproductiva. Tiene el mayor índice de prolificidad de los híbridos que evaluamos y, aun con diferencias importantes de densidad, mantuvo el mismo rendimiento”, destacó Pagnan.

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La importancia de evaluar diferentes ambientes

Por su parte, la Red de INTA Oliveros evaluó 22 híbridos en 11 sitios, con un rendimiento promedio de 12.525 kg/ha.

También en esta red se observaron fuertes contrastes entre ambientes. Runciman alcanzó 15.788 kg/ha, mientras que las localidades más afectadas por el déficit hídrico registraron rendimientos considerablemente menores: Arroyo Seco, 6.471 kg/ha; Pago de los Arroyos, 7.571 kg/ha; y Cañada de Gómez, 9.505 kg/ha.

Los resultados de las distintas redes muestran que el rendimiento de un híbrido no depende únicamente de su potencial genético, sino también de la interacción con el ambiente y del manejo aplicado.

Por eso, uno de los principales aportes de estos ensayos es brindar herramientas para una decisión cada vez más estratégica: elegir el híbrido no solo por su rendimiento promedio, sino por su capacidad de adaptarse y responder de manera estable en cada ambiente productivo.

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No existe un híbrido de maíz ideal para todos los ambientes

Uno de los principales hallazgos del análisis fue que el mejor híbrido no necesariamente es el mismo en todos los ambientes. Para determinar su comportamiento, los investigadores no solo analizaron el rendimiento promedio, sino también cómo respondió cada material ante diferentes niveles de productividad.

Entre los materiales destacados, BASF 5575 logró un rendimiento 7,2 % superior al promedio de los ensayos en los que participó y presentó una pendiente cercana a uno, indicador de un comportamiento estable en distintos ambientes. Por su parte, ACA 471 rindió 3,7 % más que la media y DK73-73, un 4,5 % más.

En cambio, NS 7765 mostró una mayor respuesta en ambientes de productividad media y alta, mientras que DK69-62, con una pendiente de 0,86, evidenció una mejor adaptación a ambientes de menor potencial productivo.

No hay un híbrido que sea el mejor para todos los ambientes”, explicó Federico Pagnan. Según el especialista, este tipo de análisis permite identificar dónde cada material puede expresar mejor su potencial y ajustar el manejo en función de las características de cada lote.

Los datos adquieren especial relevancia porque fueron obtenidos en redes de ensayos de INTA, CREA y Aapresid, realizadas en campos de productores y sin intervención de empresas semilleras.

“Por eso creemos que generan información de mucho valor para la toma de decisiones”, destacó el técnico.

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