La primera Fiesta del Chorizo a la Pomarola de La Colina, General La Madrid, terminó envuelta en una polémica luego de que se difundieran imágenes de recipientes que habían contenido productos fitosanitarios. La Municipalidad reconoció el uso inadecuado y asumió la responsabilidad por los controles del evento.
La celebración que buscaba convertirse en una nueva tradición gastronómica de La Colina, partido de General La Madrid, terminó generando una fuerte polémica. Durante la primera Fiesta del Chorizo a la Pomarola, realizada el sábado 26 de septiembre en el marco del 115° aniversario de la localidad, se utilizaron recipientes que habían contenido productos fitosanitarios en tareas relacionadas con la preparación de alimentos.
Las imágenes tomadas por asistentes rápidamente comenzaron a circular en redes sociales. En una de ellas podía observarse un bidón identificado con la inscripción “GLIF”, vinculada a un producto formulado a base de glifosato.
El episodio generó cuestionamientos por tratarse de recipientes que habían sido utilizados originalmente para contener productos destinados al uso agropecuario y que terminaron vinculados con la manipulación de insumos alimentarios.
Fiesta del Chorizo: qué ocurrió durante la preparación
Durante el evento se prepararon aproximadamente 1.000 chorizos a la pomarola en un paellero de unos tres metros instalado en la plaza José Hernández.
Según explicaron desde la organización, uno de los bidones había sido utilizado para transportar agua destinada a tareas de limpieza y para lavar morrones y cebollas. También señalaron que el recipiente había sido sometido a un procedimiento de triple lavado y que se recurrió a él ante la falta de otros recipientes disponibles.
Sin embargo, la Municipalidad de General La Madrid posteriormente confirmó que se habían utilizado recipientes que habían contenido productos fitosanitarios para trasladar alimentos, por lo que reconoció que se trató de un uso inadecuado.
El Municipio de General La Madrid pidió disculpas
La repercusión de las imágenes llevó a la Municipalidad de General La Madrid a emitir un comunicado y reconocer públicamente lo ocurrido.
La comuna informó que los recipientes pertenecían a productos fitosanitarios comercializados años atrás y asumió la responsabilidad por las tareas de supervisión y control del evento.
Además, anunció que se realizarían averiguaciones para determinar cómo se produjo la situación y pidió disculpas a los vecinos.
El Municipio también anticipó que reforzará los controles vinculados con la manipulación de alimentos en futuras celebraciones y eventos públicos.
¿El triple lavado convierte un bidón de glifosato en apto para alimentos?
Uno de los puntos centrales de la polémica fue la referencia al triple lavado de los recipientes.
Este procedimiento forma parte de las prácticas destinadas a reducir los residuos de productos fitosanitarios en determinados envases. Sin embargo, el triple lavado no convierte automáticamente un bidón que contuvo fitosanitarios en un recipiente apto para alimentos.
La normativa argentina establece un sistema específico para la gestión de los envases vacíos de fitosanitarios. La Ley Nacional 27.279 contempla un circuito diferenciado para estos recipientes y establece restricciones sobre los destinos que puede tener el material recuperado.
Por eso, el hecho de que un envase sea antiguo o haya sido sometido a triple lavado no significa que pueda reutilizarse libremente para transportar, almacenar o manipular comida.

¿Los chorizos estaban contaminados?
Hasta el momento, no se informó oficialmente que los alimentos servidos durante la Fiesta del Chorizo hayan sido declarados contaminados.
Tampoco se comunicaron públicamente casos de intoxicación relacionados con la celebración ni análisis que permitan determinar que los alimentos consumidos por los asistentes hayan presentado contaminación.
Esta diferencia es importante. Las imágenes y el reconocimiento municipal permiten confirmar una práctica inadecuada, pero no permiten determinar por sí solos si existió contaminación de los alimentos, cuál fue el nivel de exposición o si hubo consecuencias concretas para la salud de los asistentes.
Las averiguaciones anunciadas por el Municipio serán las que permitan establecer con mayor precisión cómo se utilizaron los recipientes y cuáles fueron las circunstancias del episodio.
Una polémica que pone el foco en los envases de fitosanitarios
La primera Fiesta del Chorizo a la Pomarola de La Colina pretendía incorporarse al calendario de celebraciones locales y reunir a los vecinos alrededor de una propuesta gastronómica.
Sin embargo, la difusión de las imágenes cambió el eje de la celebración y abrió una discusión sobre los controles bromatológicos, la manipulación de alimentos y el manejo responsable de los envases de fitosanitarios.
El episodio deja además una cuestión central para productores, organizadores de eventos y consumidores: los recipientes que estuvieron destinados a contener fitosanitarios deben seguir el circuito específico previsto por la normativa y no utilizarse para manipular o transportar alimentos.
La Municipalidad, por su parte, aseguró que reforzará los controles para evitar que una situación similar vuelva a ocurrir.




