Las fases lunares para la siembra de hortaliza: Guia completa

La relación entre las fases de la Luna y la agricultura es una tradición milenaria que hoy en día se sigue aplicando muchísimo en la horticultura orgánica y la biodinámica.

La influencia de la Luna en la agricultura es un tema apasionante que genera un punto de encuentro muy particular entre el saber popular tradicional y la ciencia moderna.

Mientras que la agricultura biodinámica y los manuales tradicionales (como el famoso Almanaque del Agricultor) basan sus calendarios estrictamente en los ciclos lunares, la ciencia agrícola aborda este fenómeno desde la física y la fisiología vegetal, validando algunos efectos y descartando otros.

Los dos mecanismos físicos reales a través de los cuales la Luna interactúa con las plantas son la gravedad y la luz.

La explicación detrás de esto combina dos factores: la fuerza de gravedad de la Luna (que así como mueve las mareas de los océanos, ejerce una leve atracción sobre el agua y la savia dentro de las plantas) y la intensidad de la luz lunar, que estimula el crecimiento foliar.

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Grafico: Agromadel_

Para planificar la siembra de tus hortalizas, la regla general se divide según qué parte de la planta querés cosechar:

Luna Nueva (Luna Negra)

En esta fase la luz lunar es mínima y la gravedad ejerce menos fuerza hacia arriba. La savia de las plantas se concentra abajo, en las raíces. El crecimiento de las plantas es más lento.

  • ¿Qué hacer? Es un período de reposo y mantenimiento.
  • Ideal para: Podar plantas enfermas, quitar malezas, abonar el suelo y labrar la tierra.
  • Siembra: No se recomienda sembrar casi nada, excepto hortalizas de raíz que tarden en germinar (como la zanahoria), ya que la energía está concentrada abajo.

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Luna Creciente

A medida que la Luna se ilumina, la fuerza gravitatoria empieza a «tirar» de la savia hacia arriba, estimulando el desarrollo de hojas y tallos. Las semillas absorben agua más rápido.

  • ¿Qué hacer? Es la fase ideal para sembrar todo lo que crece arriba de la tierra y cuya cosecha principal sean sus hojas o tallos.
  • Ideal para sembrar: Lechuga, acelga, espinaca, apio, rúcula, repollo y perejil. También favorece a los cultivos de crecimiento rápido.

Luna Llena (Plenilunio)

La luz es máxima y la savia está completamente concentrada en las partes aéreas de la planta (hojas, frutos, flores). Las plantas tienen mucha energía arriba, pero las raíces absorben menos agua del suelo.

  • ¿Qué hacer? Es un momento excelente para cosechar (los frutos y hojas están más jugosos) y para trasplantar (el follaje aguanta mejor el estrés, aunque hay que cuidar las raíces).
  • Ideal para sembrar: Hortalizas de fruto que se benefician de la luz y la concentración de savia alta, como el tomate, pimiento, berenjena, calabaza, zapallo y porotos.

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Luna Menguante

La luz empieza a disminuir y la savia inicia su viaje de regreso hacia las raíces. El crecimiento foliar (de las hojas) se frena, pero el sistema radicular (las raíces) se fortalece muchísimo.

  • ¿Qué hacer? Es el momento perfecto para los cultivos subterráneos. Al haber menos fuerza hacia arriba, las raíces se desarrollan fuertes, grandes y sanas.
  • Ideal para sembrar: Todo lo que crece abajo de la tierra: zanahoria, rabanito, remolacha, cebolla, ajo, papa y patata.

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